Germán Hermida (Vigo, 1993) se reconcome cada vez que se pierde un entrenamiento con el Acanor Novás Valinox. Incluso por motivos laborales no ha podido jugar un partido esta campaña, pero su trabajo este año le obliga a estar continuamente viajando. Pese a todo, trata de mantener su nivel de rendimiento en una plantilla casi profesional, que este año lidera su grupo en la División de Honor Plata Masculina y que se mantiene invicta tras la primera vuelta de la competición (aunque tiene todavía pendiente el partido ante el San Pablo Burgos, que está programado para el próximo día 8).

En su quinta temporada en el club, donde ha vivido de todo, disfruta ahora del momento dulce en el que se encuentran. “El equipo está muy sólido y muy bien en defensa, sobre todo, y estamos jugando muy bien”. De todos modos, todavía queda “la segunda vuelta”, dice rebajando la euforia.

“Desde que ascendimos a División de Honor Plata el club ha apostado por un equipo fuerte y más estable. El punto inicial, para mí, siempre tiene que ser sufrir menos para no descender. ¿Las expectativas? Depende mucho de la inercia que lleves. Hay equipos que el año pasado luchaban por meterse en el play off y este año pelean por no estar abajo. La liga es muy competitiva y Alcobendas, Torrelavega o Antequera han hecho una apuesta muy fuerte, mucho más firme a la hora de buscar el ascenso. Para el Novás, todo lo que sea mirar hacia arriba y conseguir puntos es ya el premio, pero siempre la base debe ser que el club crezca de forma estable”, esgrime.

Para Germán Hermida, la temporada pasada se paró cuando el equipo llevaba “una dinámica ascendente” y considera que “este año esa dinámica continúa”. Pese a todo confiesa que se le “cae el alma” porque “nos falta la chispa de poder jugar con el pabellón lleno”.

En cinco años, el extremo ha vivido “muchísimas cosas” en O Rosal. “Desde el ascenso a Plata, que fue un momento que no voy a olvidar jamás en mi vida, o la salvación en la última jornada de hace dos temporadas”, rememora. “Estoy muy contento de estar aquí y me siento como uno más. Me han acogido desde el minuto uno y no sé hasta cuándo durará esto, pero mientras dure lo voy a disfrutar”. Y eso pese al esfuerzo que para él supone seguir. “Yo trabajo en una empresa de ingeniería industrial, llevo ya cuatro años. Aunque me dan facilidades, el sector ahora está en un momento crítico y hay que apretar en el trabajo. A mí me encantaría dedicarme exclusivamente al balonmano, pero la situación de nuestro deporte es la que es”, asume. “Es complicado para mí porque me gustaría estar todos los días con el grupo, pero es lo que hay y valoro cada día más poder ir a jugar, tener minutos y que mis compañeros me traten así de bien. Falto una semana y parece que me siguen queriendo igual”, bromea.

Por ahora trabajo y deporte son compatibles. “Es cierto que este último mes y medio he tenido que viajar más de lo que yo esperaba y, obviamente, mi rendimiento no es el que me gustaría, pero por suerte Vila, que es mi compañero de puesto, está haciendo una gran temporada, está jugando muy bien y eso es lo que importa”. El equipo eleva su exigencia y, por ahora, no se plantea elegir. “Es una situación muy complicada, cada año te replanteas todo pero la verdad es que este entrenador (Álvaro Senovilla) tiene un trato excelso conmigo y esa relación cercana te alegra y te da confianza. Supongo que esta situación en algún momento llegará a su fin. Por ahora puedo compatibilizarlo y veremos si esto sigue así o, si se complica más a nivel laboral, habría que buscar otra solución, pero por ahora toca disfrutar los minutos que nos queden. Es un año muy bonito, para disfrutar un montón. Cada punto que se gana, que se trabajaba, que se pelea hay que disfrutarlo, porque en la situación en la que estamos, nunca se sabe si será el último”, reflexiona.

La estadística indica, además, que en algún momento llegará la derrota: “Esperemos alargar esta racha, pero en algún momento tiene que llegar, es parte del deporte, y cuando llegue seremos igual de buenos o mejores que hoy”.

Labor solidaria en apoyo a Conrazones

El Acanor Novás Valinox vuelve a estrechar lazos con la asociación Conrazones, de A Guarda, y durante toda la semana, coincidiendo con el doble compromiso del primer equipo, recogerá alimentos no perecederos para las familias más necesitadas de O Baixo Miño. Conscientes de que a los problemas habituales se les unen los que ha generado la crisis provocada por el Covid-19, desde el club han animado a los jugadores de las categorías inferiores a apoyar la causa, igual que a todos los socios que puedan acudir a los encuentros ante HC Eivissa (sábado, 20:30) y UBU San Pablo Burgos (día 8, 17:00).

Acuerdo con Xenera

Por otra parte, Xenera, la principal compañía eléctrica en Galicia, ha prorrogado su compromiso con el Acanor Valinox. Con este acuerdo, el club recibirá 20 euros por cada portabilidad de los que deseen cambiar su tarifa a la ‘Tarifa Balón’.