El Club Vigo disputó ayer su segundo partido consecutivo en Las Palmas, que se resolvió de manera clara para el conjunto local, ante un equipo vigués muy diferente al que caía en la jornada del sábado ante el C. V. San Roque (3-2). Ayer, los vigueses se dejaron llevar por sus rivales y en ningún momento dieron muestras de poder ganar el encuentro.

A esta segunda derrota en menos de 12 horas, hay que sumar también la lesión de Carlos López.

En el primer set fueron los vigueses los que se marcharon tres puntos arriba, 10-13. Este marcador les daba tranquilidad para afrontar la recta final del set y aunque los locales llegaron a empatar a 22 puntos y se pudieron por delante con un balón de set (24-23) los vigueses supieron resistir.

En el segundo set el cansancio hizo acto de presencia en forma de fallos e imprecisiones. Los locales aprovecharon la situación de debilidad visitante y se anotaron el seto con nueve puntos de ventaja.

El tercero ya significó el derrumbe total del conjunto vigués, que cometió muchos errores Los locales pronto se pusieron por delante y se marcharon de hasta seis puntos 12-6 lo que dejaba claro quien se llevaría el set. El cuarto fue similar, ya que los vigueses no rendían al nivel acostumbrado y acabaron cediendo el parcial y el partido.