El gafe del Coruxo de cara a puerta le ha costado llevarse una alegría de Riazor. El equipo entrenado por Míchel Alonso puso en serios aprietos a un Deportivo de la Coruña que se llevó la victoria gracias a un solitario tanto de José Antonio Lara al inicio del segundo tiempo. Los vigueses, en la primera visita de su historia al coliseo herculino, tuvieron en sus manos la oportunidad para empatar e incluso ganar el partido, pero la falta de puntería volvió a condenar al conjunto verde, que con cuatro partidos disputados se instala como colista del grupo 1 de la Segunda División B.

El partido comenzó con más orden que fútbol. La buena disposición táctica del Coruxo espesó todas las ideas del Dépor, que apenas rondó el área de Alberto. Los coruñeses, con el balón pero sin ideas, se fueron al descanso de vacío gracias a la solidez de los vigueses.

Pero en la segunda parte todo cambió. Los cambios introducidos por Fernando Vázquez activaron a los blanquiazules, que se adelantaron por medio de Lara. El Coruxo no se arrugó. Poco le importó el nombre del rival ni las dimensiones de un vacío Riazor. Dos cabezazos de los atacantes de Míchel Alonso a punto estuvieron de cambiar el destino del partido. El primero se encontró con el portero del Deportivo y el segundo se fue fuera por poco. Dos ocasiones clarísimas que fueron contestadas con otros dos remates francos de los coruñeses. Al final los puntos se quedaron en A Coruña, pero el Coruxo, que todavía no ha marcado esta temporada, se vuelve a O Vao con la cabeza alta y con las pilas cargadas para recibir, la próxima jornada, al Unionistas.