"El trabajo no está hecho. Tenemos mucho más que hacer. No nos conformamos con ganar un partido". Lebron James no quiere relajaciones después de la contundente victoria de los Lakers sobre los Miami Heat (116-98) en el primer encuentro de la final de la NBA. La estrella angelina ve más cerca el cuarto anillo de su carrera, pero sabe que aún queda mucho trabajo por delante a pesar de la superioridad que mostró el equipo de Vogel y de los problemas físicos de los Heat.

Dragic abandonó el partido con una rotura de la fascia del pie izquierdo que puede dejarle fuera de la serie. El pívot Adebayo, con una luxación en el hombro, es duda para el segundo partido en la madrugada de viernes a sábado, hora española. Los Lakers impusieron su físico. Dominaron el rebote y tuvieron un acierto espectacular desde el triple (11 de 17 al descanso) que desarboló al equipo de Spoelstra. Davis fue imparable para los Heat, igual que Lebron. Davis acabó con 34 puntos, 9 rebotes y 5 asistencias. Mientras que James, que disputa la décima final de su carrera profesional, se quedó a las puertas de un triple doble (25 puntos 13 rebotes y 9 asistencias).