El Huesca, con su empate contra el Atlético de Madrid, frenó la euforia del conjunto colchonero, que venía de golear al Granada sin piedad en el debut liguero, pero que no pudo mantener ese nivel frente al equipo altoaragonés. Los del "Cholo" Simeone se atascaron contra un conjunto azulgrana que cuajó un buen encuentro jugando a la defensiva y que supo arañar un punto contra uno de los aspirantes al título liguero, aunque sigue sin ganar.

El conjunto madrileño, tras la explosión de sensaciones del comienzo de la competición, volvió a poner en duda su capacidad para ganar a domicilio en la primera oportunidad que se le presentó para refrendar su potencial, algo que no es nuevo, ya que le ocurrió la pasada campaña.

Los oscenses supieron frenar el caudal ofensivo de los rojiblancos y arañaron un punto tras un partido aseado y, sobre todo, trabajado defensivamente, mérito especial ya que no es su estilo.

El Huesca se vio obligado a jugar renunciando a sus principios de posesión y madurar las jugadas por defender con orden, algo que hizo de manera correcta. La fuerte presión del Atlético desde el pitido inicial evitó que los propietarios del terreno pudieran salir con el balón controlado.

Sin embargo, esa posesión no resultó efectiva ni peligrosa porque el cuero no circulaba con rapidez y eso permitía a los azulgranas defenderse bien, sin sufrir, con un 4-5-1 bien plantado que apenas daba opciones de filtrar pases a los puntas.

El equipo de Diego Simeone aceleró sus acciones en la segunda mitad y Joao Félix comenzó a aparecer para los suyos. Pero, de nuevo, le faltó precisión en sus remates porque el Huesca fue una muralla que no se agrietó aunque sufrió tremendamente para arañar el empate.