La entrada en vigor de la orden que permite reactivar el deporte federado con contacto con uso obligatorio de mascarilla ha generado multitud de opiniones, algunas a favor y otras en contra. Desde la Federación Gallega de Lucha apuntan que "tal y como se recoge en el último comunicado de la SEMD (Sociedad Española de la Medicina del Deporte), el uso de la mascarilla es vital en la práctica deportiva para evitar la propagación del Covid-19". Así, indican que "las argumentaciones sobre los efectos perjudiciales de su uso en el deporte se desvanecen cuando se pone sobre la mesa la cantidad de horas que los sanitarios pasan con la misma sin sufrir efectos perjudiciales".

Desde la dirección técnica de esta federación se está trabajando en la adaptación a la nueva normativa, aplicada en los entrenamientos, en reducir los tiempos de competición o las jornadas de clasificación. "Debemos demostrar la solidez y seguridad del deporte federado, así como el compromiso de los clubes; muchos puestos de trabajo, dependen de que esta apuesta aperturista en el deporte salga bien", anuncia el director deportivo, Pablo Pintos.

El entrenador de atletismo Óscar Fernández apunta que el uso de la mascarilla durante la práctica deportiva lleva asociado, también, el tema de la subida de temperatura corporal. "En invierno no debería tener mucha importancia porque las temperaturas son bajas, pero en primavera o verano sí que puede influir y aumenta el riesgo de colapso".

Al respecto, un estudio llevado a cabo por un grupo de investigadores de Maranhão (Brasil) sobre el uso de mascarilla en la población general indicaba que el riesgo de contagio se reduce tan solo en un 9,9 por ciento. En Suecia, por ejemplo, el epidemiólogo Anders Tegnell sostiene que "no existe evidencia científica" en cuanto al uso de máscaras, mientras que en algunos puntos de China han llegado a prohibir su uso durante la práctica deportiva al registrase la muerte de varios jóvenes, pese a que no se ha podido determinar que su uso estuviera relacionado con dichos fallecimientos.

Lo que no entra en el debate es que la práctica deportiva es "un seguro de vida" ante el Covid-19, tal y como indica Jorge Torres, de Vigoentrena. Los gimnasios ya habían tenido que acatar la orden del uso de la mascarilla hace días. "El hecho de llevar la mascarilla influye negativamente sobre todo a la hora de la percepción del esfuerzo físico en general y para toda aquella persona que tenga que hacer una actividad de alta intensidad la frecuencia de la respiración le va a repercutir negativamente. Le va a faltar un poco el aire por la incomodidad que ello requiere", añade. Por eso en su centro apuestan por realizar las actividades, en la medida de lo posible, en espacios abiertos. Cuando no puede ser, "realizamos una dinámica de entrenamiento que requiere más ejercicios de fuerza donde el ritmo cardíaco es bajo, con lo que la sensación de ahogo es más llevadera". Según Torres, el peligro es que la gente opte por no realizar ejercicio al tener que hacerlo con mascarilla, lo que se traduce también en una situación crítica en el sector: "Es insostenible tener la misma cantidad de gastos y no poder mantener los ingresos".