Una victoria y una derrota. Es el balance que obtiene el Atlético Guardés de sus dos amistosos contra el Aula Alimentos de Valladolid. La cruz fue ayer en Huerta del Rey con derrota por 29-25 (12-13, descanso); la cara, hace unos días en Villacelama, 21-31. Con esta preparación, marcada por la imposibilidad de jugar amistosos en Galicia hasta ahora y las dificultades derivadas de la situación actual, el Guardés regresa a A Guarda para terminar de preparar su participación en la Copa de la Reina. El jueves debuta a las 15:30 en los cuartos contra el equipo de Peñas.

El partido, también como el balance de amistosos, tuvo dos caras. La primera, fue la mejor; y la segunda casi para olvidar únicamente por el resultado. Para empezar, Prades introdujo variaciones en el siete inicial con respecto al primer partido y solo repitieron Lorena Pérez, Sandra Santiago y Daniela Moreno. Salieron como novedad Rajnohová en el central, Arcos en el lateral derecho, Sarah Valero en el pivote y Míriam Sempere en portería.

La segunda parte comenzó con la vuelta a las pistas de Laura Morais, la noticia más destacada del día. La extremo izquierdo, que anotó un gol, vivió su primera convocatoria oficial con el Guardés tras cerrar la pasada temporada en blanco con su recuperación de dos operaciones casi consecutivas. África Sempere, Martina Mazza, Rosario Úrban y Cristina Barbosa fueron baja ayer.

Las exclusiones de Gómez y de Arcos llevaron al Guardés a intentar minimizar su desigualdad apostando por el 6 contra 6 en inferioridad y también por el 7 contra 6 como recurso. Prueba sin éxito y de la que Aula sacó petróleo con varios goles incluso de su guardameta Sanz a meta vacía. El Guardés se quedó sin margen de reacción y Prades detuvo de nuevo el partido. Hubo incluso un 28-21, máxima renta local, que se maquilló hasta la derrota final por 29-25.