Óscar Rodríguez era la clase de centrocampista que el Celta buscaba como fuera en el mercado. Se interesó por él antes de que acabase la temporada, le tanteó a él y al Real Madrid, club dueño de sus derechos pero convencido de que debía conseguir dinero por él porque Zidane no tiene sitio en la plantilla para el de Talavera. Pero las ilusiones de los vigueses se desvanecieron rápido. El Real Madrid pedía veinte millones por el cien por cien de sus derechoos aunque la intención del club era guardarse un porcentaje. A eso había que sumar las pretensiones económicas del futbolista que estaban fuera del alcance del Celta. Por lo tanto aunque seguían atentos a la jugada, en Príncipe entendieron que ya podían olvidarse del futbolista.

Cerca de Oscar Rodríguez pasaron diversos clubes, pero todos acabaron por ceder ante las condiciones del fichaje. Pero el Sevilla siguió esperando a su momento y que acabase el ruido generado por su nuevo título de la Europa League.

Ayer el Real Madrid y el Sevilla cerraron el traspaso que dará un poco más de músculo y sobre todo gol al medio del campo andaluz. Oscar Rodríguez, que anotó nueve goles en el Leganés la temporada pasada, se convierte en jugador del Sevilla a cambio de 15 millones de euros. Con ese dinero el cuadro de Nervión se hace con el 75% de los derechos del futbolista. El resto sigue en poder del Real Madrid que se ha mantenido firme en su decisión de que cada 25% de Oscar valía 5 millones de euros. Además el equipo blanco se guarda un derecho de tanteo para igualar cualquier oferta que el Sevilla reciba en el futuro por el futbolista manchego. La prueba de que en Concha Espina aún cree que ese jugador puede tener un recorrido muy interesante en el fútbol.