20 de marzo de 2020
20.03.2020
Faro de Vigo
polideportivo

Paladas en tierra firme

Roi Rodríguez improvisa un gimnasio en casa para seguir entrenando junto a su compañero de K-2 Albert Martí: "Por lo menos puedo pasar esta cuarentena en familia"

20.03.2020 | 00:56
Roi Rodríguez y Albert Martí en las máquinas de paleo. Arriba, su hermana, la triatleta Iria Rodríguez.

El palista Roi Rodríguez y la floretista María Mariño se encuentran en casa, entrenando como pueden e intentando pasar este periodo de encierro por el coronavirus de la mejor manera posible. Con sus respectivos calendarios de competición en el aire, tratan de asumir la situación y consideran que ahora mismo lo que toca es quedarse en casa para que esta situación se acabe cuanto antes. La salud está por encima de todo.

"Esta es una situación nueva para todos", dice el palista del Kayak Tudense Roi Rodríguez Huertas, que lleva toda la semana encerrado en su casa de Tomiño. En las últimas semanas ya se encontraba entrenando por Tui y por Castrelo de Miño, preparándose para las próximas competiciones y selectivos, donde entraban en juego sus opciones olímpicas. La idea era luchar por un billete para Tokio junto a su compañero de equipo Albert Martí en la modalidad de K-2, para lo que tenía previsto desplazarse alguna semana a Portugal para entrenar, aunque "según iban pasando los días ya la semana pasada asumimos que no volveríamos ni siquiera a Castrelo y según avanzó el fin de semana ya la cosa se puso peor y ya tuvimos que quedarnos en casa", apunta.

Ahora han tenido que tirar de ingenio para arreglárselas para organizar entrenamientos alternativos que les ayuden a mantener su estado de forma para que cuando puedan volver a la competición lo hagan de la mejor manera posible. Así que Albert Martí, que estaba en un piso del club en Tui, se trasladó a casa de Roi antes de que se decretase el estado de alarma nacional para poder entrenar juntos. Allí coincidieron con la triatleta Iria Rodríguez, su hermana, que también regresó a casa tras el cierre de las instalaciones en el Centro de Tecnificación Deportiva de Pontevedra. También está con ellos la hermana pequeña: "Por lo menos podemos estar todos juntos y tenemos la suerte de poder pasar esta cuarentena en familia".

Antes de conocer todas las restricciones decretadas por el estado de alarma se planteaban salir al río, opción que quedó de plano descartada el sábado tras la comparecencia del presidente del Gobierno indicando que todo el mundo debía quedarse en casa. "Cada día que pasaba se podía hacer una cosa menos y al final optamos por montar un pequeño gimnasio en el garaje con un par de máquinas de paleo y algunas pesas para por lo menos seguir haciendo algo de ejercicio. Nos vamos adaptando como podemos, por suerte vivo en una casa y tengo espacio en el jardín y en el garaje para poder entrenar.".

En cuanto a la competición, ya asumen que se abre un panorama lleno de incógnitas. "Por lo pronto ya nos han dicho de que el selectivo de abril no se iba a celebrar en esa fecha y a saber si se va a celebrar o no. Ahora mismo está todo en el aire", dice. "Tiene pinta de que va a ser muy complicado que por lo menos las Copas del Mundo, que también forman parte de los selectivos, puedan celebrarse en las fechas previstas", asume.

El panorama hace que vean un poco más lejos Tokio. "Ahora la planificación ya la hemos cambiado un poco, sobre todo porque no podemos ir al agua y porque no sabemos cuándo vamos a poder volver a competir, pero estamos tranquilos. Tampoco es que se nos vaya a acabar el mundo a nosotros, si este año no se pueden celebrar los Juegos o las competiciones internacionales pues no hay nada que hacer. Es mejor que prevalezca la salud y ya habrá tiempo de celebrar las competiciones cuando sea posible", añade el palista.

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