15 de marzo de 2020
15.03.2020
Faro de Vigo
triatlón

Un calendario lleno de incertidumbre

Susana Rodríguez, su guía Celso Comesaña y Gustavo Rodríguez asumen el parón de la competición por el bien común

15.03.2020 | 02:59

El rodillo se ha convertido estos días en el gran aliado de los triatletas Susana Rodríguez y Gustavo Rodríguez. Ambos, junto a Celso Comesaña, estuvieron concentrados en Abu Dabi, donde llegaron a coincidir, y regresaron a casa tra la cancelación de la primera prueba de la temporada a causa del coronavirus. Ahora afrontan un panorama incierto, con restricciones a la hora de entrenar por el cierre de las instalaciones, y con un calendario competitivo en el aire. Instalados en la incertidumbre, asumen la situación y apelan a la responsabilidad de todos para superar esta situación cuanto antes.

El cierre de las instalaciones deportivas y la suspensión de varias competiciones mantienen en vilo a los triatletas de la zona, que se han visto obligados a modificar su plan de entrenamientos e incluso de competiciones por la pandemia mundial de coronavirus que afecta a todo el planeta. Susana Rodríguez y Celso Comesaña, así como Gustavo Rodríguez, agudizan el ingenio para mantenerse en forma ante el cierre de las instalaciones deportivas, lo que dificulta que puedan entrenarse con normalidad. Llegados hace unos días de Abu Dabi, donde estuvieron concentrados durante varias semanas, vivieron allí la anulación de la primera prueba de la temporada. De reojo, miran hacia Tokio, con el temor a que finalmente la cita olímpica se aplace o se suspenda. Pese a todo, el mensaje es de calma y solidaridad. Es la realidad que les ha tocado vivir y la sumen por el bien común. Lo primero es la salud de todos y, después, el deporte.

"La situación es preocupante para todo un país y eso siempre es una prioridad frente a cualquier tipo de interés personal. Es el momento de unir, de respetar las recomendaciones de las autoridades sanitarias y de tener sensatez", apunta la paralímpica Susana Rodríguez Gacio. "Llegan muchas noticias e informaciones diversas y hay mucho descontrol en general. Quizás tengamos el mejor sistema sanitario para afrontar una pandemia, pero también una sociedad globalizada donde los errores pueden tener un precio muy alto para la salud pública", advierte la deportista, que además está licenciada en Medicina.

Por su parte Gustavo Rodríguez, guía del paratriatleta valenciano Héctor Catalá, junto al que se ha clasificado también para los Juegos de Tokio, regresó la semana pasada de Abu Dabi. "Viajamos hasta allí un par de semanas antes para hacer un poco la simulación de lo que íbamos a hacer en Tokio", apunta. Antes ya habían estado en Sierra Nevada. "Cuando llegamos allí estaba todo bien, pero justo por esas fechas estaban disputando el Tour de los EAU, donde se dieron un par de casos", relata. "Hasta hace poco estuvieron los ciclistas en el hotel en cuarentena", dice. Donde ellos se hospedaban, y donde coincidieron con Susana Rodríguez y con su guía Celso Comesaña, estuvieron relativamente tranquilos hasta el momento de volver. "Estábamos en una residencia universitaria y el día que nos íbamos mandaban ya la gente para casa y cerraban la piscina. No nos cogieron las restricciones por los pelos y eso que entonces no había tantos casos como aquí, por lo menos cuando nos fuimos", subraya.

Cuando llegaron a España se encontraron un panorama inesperado. "Es una situación nueva para todos y no sabemos muy bien cómo actuar", reconoce. "Pero hay que mantener la calma, verlo todo en perspectiva y obrar por el bien común. No queda otra", asume.

Todos apelan a la solidaridad para que esta situación llegue a su fin cuanto antes. "Desde luego para mí es una prioridad el deporte, es uno de mis trabajos y es una responsabilidad igual que la que tiene cualquiera con su empresa; esto es así y es innegable", dice Susana Rodríguez. "Todos los deportistas que estamos preparando los Juegos Paralímpicos o los Juegos Olímpicos miramos con desconcierto hacia el futuro porque no se sabe lo que va a ocurrir. La semana pasada regresé de Emiratos Árabes sin competir y este fin de semana tenía una carrera en Alicante y la próxima semana un viaje a Estados Unidos. El Mundial de triatlón era en Milán y se ha trasladado a Montreal (a la última semana de junio) y, respecto a lo que pueda pasar con la cita en Japón, por el momento pienso que poco podemos saber con certeza. Hay que seguir entrenando, extremando las precauciones porque debemos estar preparados para el momento de volver a competir", añade.

Su guía Celso Comesaña coincide con ella. A su regreso, en Abu Dabi, incluso le tomaron la temperatura en el aeropuerto para salir del país. Ahora, tras el cierre de las instalaciones deportivas, sobre todo de la piscina y de as pistas de atletismo, tratan de buscar opciones para seguir entrenando. El rodillo será una alternativa y barajan ir al mar algún día, pese a que no sea lo mejor para la triatleta viguesa. "Son demasiados días sin nadar", dice sin embargo Comesaña, que mantiene su incertidumbre sobre la cita olímpica: "No sabemos qué va a pasar con ellos. Recemos para que todo quede igual".

"De momento estamos saliendo a correr, aquí tenemos mucha naturaleza y espacios abiertos y no estamos en contacto con mucha gente. Las salidas en bici las hacemos en grupos muy reducidos, intentando seguir las indicaciones en la medida de lo posible para que esto se pueda solucionar cuanto antes porque esto es también responsabilidad de todos", dice el triatleta tudense.

"A día de hoy tenemos seguro dos meses anulados de calendario y el Mundial nos lo han pasado para junio en Canadá, dependiendo de cómo evolucione la situación. Ya sé que en nuestro caso es deporte y hay gente que estará con preocupaciones más importantes, pero la verdad es que trabajamos por objetivos, focalizándolos para obtener la motivación necesaria para estar al cien por cien y ahora mismo estamos un poco como perdidos, sin saber cómo actuar", reconoce. "Han sido muchos meses de trabajo duro en invierno, en la sombra, y justo abríamos calendario en Abu Dabi y esos meses de trabajo no van a salir a la luz. Da rabia pensarlo, pero son causas de fuerza mayor y no queda otra". "Estamos en una situación que no habíamos vivido nadie y estamos improvisando un poco todos. A ver qué va pasando y solo queda tener paciencia y hacer caso a los que saben de esto y a las recomendaciones que se nos van dando".

Para él la gran incertidumbre es Tokio. "En principio decían que los Juegos no se tocaban pero ahora ya se están planteando diferentes escenarios, incluso se habla de la opción de tener que aplazarlos uno o dos años. Todo está en el aire. A mí me gusta ponerme en el mejor de los casos y desear que esto en un par de meses ya esté solucionado", anhela. "Vivimos en una incertidumbre total".

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