"¿Qué cuantos títulos tengo? No lo sé, la verdad". Tony Pérez se baja de la bici después de haber perdido la cuenta de sus podios autonómicos, nacionales y presencias internacionales a lo largo de su carrera en el descenso y en enduro. Más allá de los títulos, lo que se lleva en el anuncio de su retirada es "el cariño de tanta gente" que ha reaccionado cuando el rider vigués anunciaba en sus redes que había llegado el momento del adiós. "Después de llevar varias temporadas con esta idea en la cabeza damos el paso y nos alejamos de la competición. Una retirada oficial de las carreras después de muchos años dejando que marcasen el ritmo de mi vida y siento que es el momento de ver las cosas de otra manera y disfrutar de otro modo". Es el mensaje que colgaba en su perfil de Facebook y que ha provocado centenares de reacciones.

"Ya no voy a seguir compitiendo de la misma forma que lo hacía, a nivel oficial, y con un calendario que marque las pautas de mi vida, de mi día a día", indica. "Ahora lo haré un poco más por libre, aunque no descarto que algún día, si me cuadra bien, pueda hacer alguna carrera más cercana o algún evento", anuncia. De hecho, anuncia que "hablando con mi equipo y con la marca que me patrocina (Lapierre) me han dicho que quieren que me quede con la bici y que siga manteniendo mi posición de embajador de la marca".

Ahora mismo competía a nivel autonómico y nacional en máster 40, aunque "siempre peleando por la general". "Esta temporada pasada, además, hice la última prueba de la Copa del Mundo de Enduro de bicicletas eléctricas, que es algo que está en auge, y luego hice los cuatro campeonatos principales que suelo hacer todos los años: open de Galicia, campeonato gallego, open y campeonato de España", enumera. Poco a poco ha ido "reduciendo los calendarios que tenía años atrás, porque ahora ya me costaba seguir el ritmo de antes; con dos niños, y con mi mujer estudiando y opositando, veo que en casa me necesitan más que nunca y hay que ir cortando un poco el grifo. Yo ya tengo mi edad, ya corrí muchas carreras, tengo muchos títulos y no tengo esa necesidad, esa ansia ya de competir", explica.

"No cierro las puertas a hacer algún evento suelto, algo que no haya hecho hasta ahora, como un enduro internacional de cinco o seis días en alta montaña, algo así, una cosa puntual, un viaje bonito que te quede para el recuerdo, pero no estar sujeto a un calendario marcado de carreras que te obliga a estar todos los días a tope, un fin de semana en Valencia, al siguiente en Barcelona? A lo largo del año son muchos fines de semana viajando y me cuesta luego mucho tiempo coger el ritmo en el trabajo y en casa", reconoce el rider.

Sus inicios en el mountain bike fueron en descenso, modalidad en la que compitió durante casi una década. Después se apartó de la bici para dedicarse a otra de sus aficiones, los rallyes. "Tuvimos resultados muy buenos desde el principio también, hasta que también por el tema económico llegas hasta donde puedes llegar. No podía ganar nada más ni hacer mejores resultados ni subir un escalón más para optar a un coche más caro y me convencieron para que volviera a la bicicleta", apunta. "En mi regreso, empecé ganando el Open de Galicia, en 2010, y al año siguiente gané el Open de España máster 30", añade. "En esos años empezó la fiebre del enduro en España y empecé a vivirla desde el principio y soy, por así decirlo, uno de los pioneros de la especialidad aquí; me hice más asiduo a esa disciplina y fui dejando más de lado el descenso". "Los primeros campeonatos nacionales que hubo los gané yo", añade. Aunque iban apareciendo nuevas generaciones de riders, Tony Pérez se mantenía en la lucha por las carreras a las que asistía. "Hasta hace dos años aún estaba en el podio scratch del campeonato nacional", matiza. "Este último año ya me costó más", reconoce. "Yo creo que aún estaría para dar unos coletazos y seguir si me centrase, pero yo creo que ya no es el momento".

En su época en los rallyes corrió alguna prueba en Portugal y también el Gallego, tanto en montaña como en asfalto, "con bastantes buenos resultados, ya que llegamos a ganar la Copa Driver en el 2008". "También hicimos la Copa Noroeste, con los rallyes del Nacional en Galicia -Rías Baixas, Ourense y Ferrol-, en la que también estuvimos luchando por ganarla", rememora. Es un apasionado también del slot, otra de sus aficiones, donde acumula "trece o catorce títulos nacionales". En la bici, "si lo tengo que decir de memoria, tampoco sabría indicar cuantos títulos tengo", bromea.

"Ahora mismo si coges la bici tienes que pensar a dónde vas porque hay mucho a donde elegir: Coruxo, Vixiador, A Picaraña, Guláns, Salceda, Baiona? En todos los sitios hay montado suficiente tinglado para disfrutar de un enduro completo, con cinco o seis tramos diferentes. En ese sentido, ha ido para arriba. Pero, a decir verdad, en cuanto a la competición, hacia donde han ido los derroteros, con las reglamentaciones que han ido apareciendo, hay muchas cosas que no me gustan y te van llevando a valorar si te vale la pena el sacrificio de estar en forma porque ya no es tanto el disfrute que tengo en la carrera para que valga la pena el sacrificio que tengo que hacer para estar ahí", reconoce. El cariño que ha notado estos días le llena mucho más que todos los títulos que acumula.