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fútbol - Primera Nacional Femenina

Cien partidos como local y una historia

El Sárdoma CF estrena campo reformado ante el Valladares, que será el centésimo choque en categoría nacional como anfitrión y con Yaiza como la única que sigue desde el debut en 2012

Yaiza Montado, en el campo ya reformado de As Relfas. // José Lores

Yaiza Montado, en el campo ya reformado de As Relfas. // José Lores

Primavera de 2012. El Sárdoma lograba el ascenso a categoría nacional femenina con Toni Pazó en el banquillo y José Manuel López al frente de la junta directiva. Invierno de 2020. El equipo vigués, entrenado por Víctor González y presidido por Begoña Aldao, estrena en el derbi vigués ante el Valladares este domingo reforma de terreno de juego e iluminación por 390.000 euros -abonados por el Concello de Vigo al ser una instalación municipal-. A priori, poco o nada hay en común entre aquel Sárdoma y este, salvo los colores de la camiseta y el escudo. O sí.

Porque Yaiza Montado (Vigo, 1993) continúa siendo el nexo en estas ocho temporadas, diez si tenemos en cuenta su trayectoria desde la misma creación del equipo femenino. Y 'es Sárdoma' por todos sus poros. Del fútbol sala en el San Martiño, su equipo del barrio, saltó al fútbol "casi por casualidad", recuerda, de la mano de Pazó en 2010. En dos años estaba en competición nacional, la Segunda División, al conseguir el ascenso desde las ligas autonómicas. Yaiza siempre ha sido fiel a la casaca sardomista y su lealtad al equipo de la parroquia no tiene parangón. "Hasta me sentaba mal cuando me decían familiares y amigos si no quería intentar progresar y mejorar. ¿Mejorar?, pensaba: no hay mejor equipo que el Sárdoma para mejorar", recuerda la atacante zurda minutos después de posar en la nueva alfombra sintética. Sí que ha tenido ofertas, pero las ha rechazado. "Me han llamado otros clubes, aunque ha llegado un momento en que han dejado de hacerlo porque ya sabían mi respuesta o porque no me querían, claro. Nunca me arrepentiré de no haberme ido y volvería a hacerlo así una y mil veces más porque estoy encantada en este club".

Ahora llega el derbi, regado de detalles extras: será el partido 100 del Sárdoma como locatario en la liga nacional. Que coincida ante el rival ciudadano no deja de ser un guiño del destino que lo hace aún más atractivo si cabe y, desde luego, especialmente exigente. Porque la campaña pasada las locales perdieron 2-3 tras ir 2-0 por delante y no se pueden permitir perder de nuevo.

Con la FPR El Olivo desaparecida en 2017, el Matamá voluntariamente descendido a la liga autonómica y el Valladares en su segundo año en el campeonato interautonómico, el club de As Relfas es el de mayor experiencia del fútbol femenino local en las categorías nacionales, antes en Segunda, ahora en una Primera que, tras la reestructuración ordenada por la Federación Española, se ha convertido en una tercera categoría. Y ya se sabe que al más veterano (octava campaña en divisiones nacionales) se le cuelga indefectiblemente el cartel de favorito pese a que las de Gabi Couñago se encuentran seis puntos por encima y que en la liga 18/19 estas también estuvieron por delante en la tabla.

"El fútbol a veces es impredecible y nosotras tenemos esa irregularidad de que, si ganamos, son muchos seguidos, y si perdemos o empatamos perdemos también seguido", afirma la jugadora viguesa, que sostiene que "eso no nos influye a la hora de cambiar la actitud, el compromiso, las ganas y la fuerza, sino todo lo contrario: nos motiva más. La Liga es muy larga, no hemos empezado la segunda vuelta muy bien, pero esto puede cambiar. No podemos desmotivarnos". El equipo de Víctor González suma tres derrotas en fila.

¿Podrá cambiar la dinámica perdedora contra el Valladares? Yaiza es tajante: "Puede, debe y va a ser así". La atacante se ríe y rebaja su aseveración: "Confío que sea así? y si no lo es no pasa nada porque el fútbol es así. He jugado muchos derbis y creo que va a estar igualado; estrenamos nuevo césped y todo está previsto para que sea bonito y vistoso, y es lo que va a ser".

Llegada de rebote

Al Sárdoma llegó "con 15 años; entré un poco de rebote y nunca pensé que fuera a durar tanto tiempo". Alternaba fútbol sala y fútbol hasta que se decidió por este. Y de esta década en As Relfas, se queda con "el ascenso, porque se juntaron muchas cosas, muchos sentimientos. Lo recuerdo con mucho cariño, como recuerdo a todos las personas que han pasado por aquí, tanto a compañeras como a cuerpo técnico. Entramos siendo un equipillo, normalito, pero había una unión increíble. Hoy en día la tenemos, pero no recuerdo tener aquella unión tanto dentro como fuera del campo. Ha pasado tanta gente que a veces pregunto ¿tú jugaste con ella? No me lo creía, pensaba en Nacional como si fuese, y lo es, una categoría muy importante. Lo que hicimos lo disfrutamos y celebramos muchísimo. Y además fue por lo que ahora estamos aquí".

Yaiza, una de las capitanas del equipo y valor seguro en el once sardomista ve ahora el fútbol de distinto modo. "Es verdad que el fútbol me ha dado la vida desde que empecé con seis o siete años. Te da la vida, pero también me la llegó a quitar una vez que tienes compromisos y otros objetivos. Ya voy empezando a pensar que el fútbol no es mi principal prioridad. Así como años atrás tenía muy claro que iba a seguir, ya me estoy planteando pensar en otras cosas. Pero no lo tengo nada claro: puede ser mi último año como puedo jugar veinte más".

El Sárdoma debutó en liga nacional en casa ante el León (4-0) en septiembre de 2012. Ocho años después llega a su primer centenar de partidos como equipo local jugados a nivel nacional. En la jornada 20 (Oceja-Sárdoma) cumplirá 200 partidos en categoría nacional. Vistos los últimos varapalos habidos en el fútbol femenino vigués, lo del Sárdoma resulta un premio a la perseverancia. Igual que la fidelidad de Yaiza.

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