El neerlandés Mathieu Van der Poel consiguió ayer en Dübendorf (Suiza) su tercer título mundial de ciclocross, al imponerse ante el británico Thomas Pidcock y el belga Toon Aerts. Campeón del mundo en 2015 y 2019, Mathieu Van der Poel renovó su reinado tras completar en una hora, 8 minutos y 52 segundos las siete vueltas a un circuito totalmente embarrado.

Thomas Pidcock se hizo con la medalla de plata, a 80 segundos del ganador. Es el primer británico que sube al podio en la categoría élite de un campeonato del mundo de ciclocross. Toon Aerts se llevó el bronce (+1:45).

El alicantino Felipe Orts, decimocuarto, fue el mejor español. Terminó a 7 minutos y 58 segundos de Van der Poel tras s sufrir un problema mecánico en los primeros compases. Orts comentó que "buscaba estar lo más cerca posible del 10". "El 14 es un poco más atrás de lo que me esperaba, pero conforme se ha dado la carrera estoy contento", añadió.