El Tottenham de José Mourinho naufragó frente al Norwich (2-2) y frenó su escalada hacia los puestos de la Liga de Campeones de la Premier inglesa, en una jornada en la que el Leicester sobrevivió al impulso del West Ham con una victoria (1-2) con la que mantendrá la segunda posición.

El técnico portugués no pudo dirigir a su equipo hacia otra victoria. Después de un inicio esperanzador en el Tottenham, Mourinho ha vivido su semana más errática: una derrota ante el Chelsea, un empate ante el Norwich, y una victoria en el Boxing Day contra el Brighton que alivió sus tropiezos.

Antes de visitar al colista, Mourinho sacó pecho de su trabajo desde que llegó al Tottenham. Recordó que sustituyó a Pochettino a 12 puntos de los puestos de Liga de Campeones y, después de dirigir a su equipo en ocho encuentros, estaba a sólo tres del cuarto.

En el estadio del West Ham, el Leicester no falló en su visita a uno de los clubes que coquetea con las posiciones peligrosas. Después de perder dos partidos seguidos esta semana, contra el Manchester City (3-1) y ante el Liverpool (0-4), necesitaba volver a la senda de la victoria para que no peligrara su segunda posición.