A la sexta fue la vencida. El Celta B cerró esta mañana una nefasta racha de cinco derrotas consecutivas en Barreiro gracias a un triunfo por la mínima contra el Ibiza (1-0) entrenado por Pablo Alfaro. Un solitario tanto de penalti de Alberto Solís pasada la media hora de juego le sirve al filial para sumar los tres puntos y abandonar la zona de descenso.

El encuentro empezó con ocasiones para el bando celeste. Primer Gabri Veigar y más tarde Manolito Apeh, que fue derribado dentro del área. Desde los once metros Solís engañó al portero balear. Con este marcador, que ya no se movería en los noventa minutos, los jugadores se marcharon al descanso.

Tras el parón, Jacobo Montes sufrió el contratiempo de la lesión de Apeh. El técnico tuvo que dar entrada a Lautaro de León. También entró Iker Losada, que protagonizó la acción más peligrosa de los celestes en el segundo periodo con un disparo cruzado que salió desviado. Con los nervios a flor de piel y la presión por mantener el resultado, el Celta B se encomendó a Fran Vieites. El guardameta, con dos buenas paradas, consiguió dejar su portería a cero.