Eliminados de la Copa Federación, y con la Copa del Rey en la recámara, el Coruxo se centra ahora en la competición liguera para buscar los puntos necesarios para salir del puesto de descenso que ocupa en estos momentos. Esta tarde será la primera oportunidad, pero a nadie se le escapa que es un partido complicado, ya que el Marino ha ganado los últimos tres partidos disputados en su campo de Miramar, un terreno de juego que posiblemente esté muy blando tras las lluvias caídas, y eso preocupa mucho al técnico vigués.

Pero no es la única duda de Michel Alonso, pues alas bajas de Barril y Salgueiro se le une la de Mateo Míguez, que se pierde el partido por sanción. Para colmo de males, en el entrenamiento de ayer, el último de la semana, Jacobo Trigo se torcía el tobillo y será duda hasta el último momento, aunque no son nada optimistas al respecto. Una situación que obligará a Michel a modificar el centro del campo, en donde le faltan dos jugadores muy importantes.

Más allá de los tres puntos en juego, el partido de esta tarde es importante para los vigueses por la necesidad de cambiar la tendencia del equipo lejos de O Vao, pues de los quince puntos disputados únicamente han logrado tres, tres, los de la victoria en Gijón. La buena imagen mostrada en el partido de Copa Federación ante el Salamanca no tiene continuidad, y ese es el objetivo que se ha fijado la plantilla para el choque de esta tarde.

En lo que se refiere al cuadro asturiano, Oli no podrá contar seguro con Trabanco por sanción y Morilla con problemas de pubis. La incertidumbre la pone Luis Morán, con un problema de ciática que le hizo ser baja en Pontevedra. Su concurso en el partido se ve muy complicado, pero no está descartado.

Tas la conclusión del entrenamiento de ayer en las instalaciones de Fragoselo, el técnico vigués, Michel Alonso, indicaba que "es un partido muy importante, y vamos a Luanco con la intención de conseguir los tres puntos. Sabemos de la dificultad que vamos a tener enfrente, pero sabemos que hasta el parón de Navidad son todos partidos muy importantes. Por encima del rival por delante siempre está el campo en donde vas a jugar, y en este caso sabemos que el último partido en su campo, estaba al borde de la suspensión porque no estaba para jugar. Creemos que con las lluvias no va a estar bien, y esperamos que esté mejor que ese último partido, pero en cualquier caso sabemos que va a estar mal y nos tenemos que adaptar. Nosotros, con ese partido menos y si tuviéramos los tres puntos, estaríamos décimos, lo que demuestra lo apretada que está la competición".