12 de septiembre de 2019
12.09.2019

El Valencia echa a Marcelino

El Celta, al fichar a Denis y Rafinha, ha tenido un papel secundario en el divorcio de club y técnico, sustituido por Albert Celades

12.09.2019 | 00:43
Celades, en su presentación. // EFE

Marcelino García Toral ha sido destituido como entrenador del Valencia, un equipo que encontró a la deriva y al que en dos años puso a navegar a toda vela, aunque sin poder evitar el naufragio final en forma de despedida con el que se ha cerrado su etapa en Mestalla.

Dos cuartos puestos en Liga y el consiguiente acceso a la Liga de Campeones, además de un título de Copa del Rey se han convertido en uno de los mejores bagajes de un técnico en el Valencia reciente.

Las discrepancias del propietario del club, Peter Lim, con el director general del club, Mateu Alemany, y con Marcelino que se conocieron en el mes de julio abrieron una crisis cerrada entonces en falso y que se interpreta como precedente de la decisión adoptada por la propiedad.

Los números reflejan la trayectoria del entrenador asturiano en el Valencia, equipo al que ha dirigido 110 partidos en el conjunto de todas las competiciones, 46 en la primera campaña, 61 en el pasada y tres en la actual. De esos 110 encuentros, el equipo ha ganado 55, exactamente la mitad, con veintinueve empates y veintiséis derrotas en los que ha marcado 168 tantos, poco más de 1,5 por partido, y ha recibido 107, algo menos de uno por encuentro.

El Celta ha actuado como personaje secundario en el drama valencianista. Actuó como socio en el intercambio entre Maxi Gómez y Santi Mina. El ariete uruguayo ha sido la única petición cumplida a Marcelino. En otras operaciones, el Celta ha sido competidor. Marcelino quiso otros dos jugadores: Denis Suárez y Rafinha. A Denis lo conocía del Villarreal, donde le sacó su mejor versión hasta la fecha. Rafinha le parecía el ideal por su polivalencia. Los dos han terminado vestidos de celeste. Para Marcelino ha sido una dolorosa decepción. "Si Rafinha sale cedido, será jugador del Valencia", llegó a comentar dos semanas antes de revelar: "El club me ha comunicado que no ha autorizado ni le da el visto bueno a la incorporación de Rafinha ni cedido". En la decisión de Denis Suárez, según el propio salcedense, pesaron ciertos comentarios insidiosos sobre su vida extradeportiva que entendía que se habían deslizado desde el club valenciano, en contraste con el contacto continuo y cariñoso con Marcelino. Rafinha asegura que desde comienzo de verano su salida preferida era el Celta.

La interpretación en ambos casos varía en función del momento y la voz. En Valencia se considera que fue el club che el que renunció a ambos. En Vigo, que Denis y Rafinha optaron por formar parte de la Operación Retorno. No cabe duda de que su fichaje por el Celta había agravado un cisma que ahora se oficializa con el despido de Marcelino; quizá un punto y final, quizá solo otro episodio a la espera de lo que suceda con Alemany y de la reacción de unas gradas de Mestalla que parecen claramente alineadas con el que ya es su exentrenador.

Queda claro que la decisión de Marcelino estaba meditada porque de hecho su sustituto ya ha sido elegido, contratado y presentado, Albert Celades. Y también estaba listo el prontuario con el que argumentar el cambio. El presidente del Valencia, Anil Murthy, apuntó hacia la falta de una apuesta decidida por la cantera como posible causa de la destitución de Marcelino. "El Valencia debe defender su filosofía de promocionar a los jóvenes formados en la academia y dejarlos competir al más alto nivel. Han crecido con el club desde niños y representan nuestros valores", señaló Murthy en la presentación de Celades. "Se han de equilibrar los objetivos ambiciosos del club con un modelo sostenible, que sea nuestro sello de identidad".

Celades aseguró que dirigir al Valencia "es un reto maravilloso independientemente de la situación que se vive ahora mismo", consciente del ambiente que puede haber creado en el entorno del club y en el vestuario la destitución de Marcelino. "Está claro que no es una situación normal, todos somos conscientes. No dispongo de toda la información", apuntó.

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