06 de septiembre de 2019
06.09.2019
Esquí

Los agentes hallaron envases vacíos de pastillas junto a Blanca Fernández Ochoa

ä La autopsia, a la espera del ADN, no permite certificar aún que sea la deportista ä Los investigadores descartan que muriese por una caída al no haber lesiones

06.09.2019 | 01:47
El vehículo funerario con los restos de Blanca Fernández Ochoa. // Efe

La familia de la medallista olímpica Blanca Fernández Ochoa espera a que el juez dé por finalizados los trabajos de identificación del cadáver y la autopsia para poder despedirla en el tanatorio de Cercedilla, en la sierra de Madrid. A lo largo de la mañana de ayer, el equipo forense practicó la autopsia al cadáver de la esquiadora, encontrado anteayer a mediodía por un guardia civil fuera de servicio en el pico de La Peñota en el cuarto día del operativo de búsqueda. Será el informe de la autopsia el que determine la causa de la muerte de la esquiadora, si bien todos los indicios encontrados por los investigadores se alejan de la hipótesis de la muerte accidental.

El cadáver, que se encontraba en un avanzado estado de descomposición, no tenía golpes de suficiente entidad como para haber provocado un fallecimiento, según las fuentes de la investigación. El cuerpo fue hallado en una posición natural, apoyado en una roca, llevaba las llaves del coche y parte del queso que había comprado el día de su desaparición en un supermercado de Pozuelo de Alarcón. Un detalle que ha llamado la atención es que Blanca Fernández Ochoa había llevado a la montaña una gran cantidad de pastillas que tenía recetadas para su trastorno bipolar. Los agentes encontraron varios estuches de pastillas vacíos, junto a otros sin abrir. Cerca del cadáver había una botella de vino, si bien los investigadores no han precisado que la llevara consigo. No consta que la comprase en el centro comercial en el que fue vista el pasado sábado 24 de agosto. Todos estos indicios apuntan a un episodio autolítico, voluntario o accidental, o a una muerte natural.

El primer resultado de los trabajos forenses se conocerá hoy viernes y será entonces cuando la familia reciba la confirmación oficial de que el cadáver es el de Blanca Fernández Ochoa. Para ello es necesaria la certificación por ADN. La prueba dactilar no ha permitido determinarlo, dado el avanzado estado de descomposición del cuerpo, sometido durante al menos una semana -aunque podría haber fallecido ya el sábado día 24- a altas temperaturas y precipitaciones.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, pidió respeto y evitar especulaciones sobre las circunstancias del fallecimiento. También agradeció el trabajo llevado a cabo por las fuerzas y cuerpos de seguridad, hecho "en las mismas condiciones ante cualquier circunstancia y persona".

Una vez que la familia reciba el visto bueno del juez de Collado Villalba encargado del caso, tiene previsto trasladar los restos de la fallecida al tanatorio de Cercedilla, previsiblemente el sábado, para su incineración, por expreso deseo de sus hijos. Se pondrá fin así a un doloroso proceso que empezó con la desaparición de Blanca Fernández Ochoa el 24 de agosto y la denuncia de su familia el día 29.

Los trabajos de búsqueda empezaron el domingo 1 tras el hallazgo de su coche en un aparcamiento próximo a Cercedilla. Ese mismo día, un vecino de la localidad avisó a la Policía Local de que había visto a la desaparecida el día 24 camino de La Peñota. Una pista que no se siguió hasta anteayer miércoles, cuando ese mismo vecino insistió ante la Policía Local, que lo comunicó al dispositivo de búsqueda. Anteayer, al dar veracidad a su relato se planificó batir esa zona por la tarde, pero, antes de que saliera el dispositivo, un sargento de la Guardia Civil fuera de servicio, guiado por su perra, encontró el cadáver en el Collado del Rey, camino de La Peñota.

El hombre aseguró que la mujer le había dicho que se iba hacia La Peñota, que le dio un beso a la estatua que homenajea a su hermano, Paquito Fernández Ochoa, y se santiguó, para marcharse a continuación. Ese mismo día, fue captada comprando queso manchego en una charcutería de un conocido centro comercial de Pozuelo de Alarcón, tras salir de la casa en la que vivía junto a su hermana y su cuñado en el madrileño barrio de Aravaca.

Salió de casa con dos bastones para caminar por el monte. Además, en el supermercado llevaba ropa de "trekking" y había comunicado a familiares que iba a pasar cuatro días "en el norte", sin concretar la ruta. La mujer se dejó el teléfono móvil en casa. Blanca Fernández Ochoa realizó varias búsquedas de casas rurales, algunas en Asturias, pero la Policía comprobó que nunca se desplazó hasta ellas.

Ayer continuaron las muestras de condolencia por la muerte de Blanca Fernández Ochoa. El presidente de La Liga, Javier Tebas, envió desde Lisboa un mensaje de ánimo a la familia, apuntando que deja un "hueco terrible" en el mundo del deporte. La selección española sub-21, que prepara en la ciudad deportiva FACSA de Castellón su participación en el Europeo de Hungría y Eslovenia 2021, guardó un minuto de silencio antes del entrenamiento en memoria de la deportista. Jugadores del Real Madrid y del Castilla también mostraron sus respetos a la excampeona de esquí. El Ayuntamiento de Madrid va a estudiar qué instalación deportiva de la capital -ya construida o en proceso- llevará el nombre de la exesquiadora. Su muerte ha causado conmoción.

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