Javier Gómez Noya persigue hoy en Lausana una carambola que le lleve a conquistar su sexto Mundial de triatlón. Persigue una opción remota, aunque el gallego, fiel a su costumbre llega a Suiza dispuesto a entregarse para estar al menos en el podio por undécima vez en su carrera. El incremento de pruebas sprint, que le lastran y benefician a algunos de sus rivales como Mola; y la caída en Montreal que le impidió llegar con más opciones a esta final, complican las aspiraciones del ferrolano que necesita ganar esta tarde (14:20 horas, TVG2) y esperar una serie de resultados: que Mario Mola no fuese segundo y que el francés Vincent Luis, el más regular durante toda la temporada, finalice fuera de los ocho primeros, algo que se antoja realmente complicado.

A esta cita el Mundial llega con muchos pretendientes aunque con el claro favoritismo de Luis que goza de una ventaja clara. Sabe que le basta con ser quinto para ganar el Mundial (en caso de que Mola, segundo en la general, se imponga en la carrera).

Lausana albergará la batalla entre el galo, líder de un torneo que se decidirá al sumar los mejores cinco puestos del año al de la Gran Final -que puntúa un 25 por ciento más-; y las tres figuras del triatlón español (Gómez Noya, Mola y Fernando Alarza), que ocupan del segundo al cuarto puesto en la general; y que aspiran a todo en la localidad suiza. Donde competirán en distancia olímpica: 1.500 metros a nado (en el Lago Leman), cuarenta kilómetros en bici y diez más de carrera a pie.

Gómez Noya, que se centró en la larga distancia y en el Ironman de Hawai la temporada pasada; anunció a principios de ésta que regresaba a la distancia olímpica con miras a los Juegos de Tokio, el año que viene. Pero tras brillar en Bermudas -donde fue segundo-, Yokohama (Japón) - cuarto, el día que ganó Luis- y en Leeds -acabó tercero en Inglaterra-, se convirtió en firme candidato a ampliar a seis su propio récord histórico de títulos. Pero las pruebas sprint y la caída en Montreal en la última carrera (donde aspiraba a mejorar la situación antes de la final), le hacen llegar en peor situación.

Al astro gallego, que dentro de ocho días luchará por otra corona -la de 70.3 (Medio Ironman)- y que perfiló su puesta a punto en Galicia, no se le dieron tan bien las pruebas sprint: la mitad de la distancia olímpica, que se le atragantó este año a Mola. Javi (oro en 2008, 2010 y entre 2013 y 2015), que apuntó que "matemáticamente aún es factible el título", admitió que "una undécima medalla en Mundiales" ya "sería la leche". "He cumplido bien con el plan previsto de entrenamientos en casa, con la dificultad añadida de tener una semana después de Lausana el Mundial de Medio Ironman en Niza, con lo que he tenido que alternar las sesiones con la bici normal y con la cabra. Llego en muy buena forma, aunque tuve una caída en bici sin muchas consecuencias. Espero que la competición sea dura, gracias al circuito de ciclismo con dos repechos en cada vuelta, algo que me gusta. Ganar el campeonato es muy difícil y no depende de mí; por ello yo lo que haré es competir a tope, sin pensar en como va la clasificación previa. Estar en el podio final de la temporada sí que depende de mi resultado y lograrlo sería un éxito, estaría ahí por undécima vez", explicó el gallego.

El mallorquín Mola, ganador de la prueba inaugural, en Abu Dabi, es segundo en el Mundial, a 397 puntos de los 4.180 que suma Vincent Luis; que le saca 493 al ferrolano Gómez Noya -cuádruple oro europeo y plata olímpica en Londres 2012- y 865 a Alarza, bronce mundial hace tres años, en el certamen que se cerró en Cozumel (México).

El único que depende de sí mismo es, obviamente, el francés, que llega "con una ventaja importante" tal y como recordó Mola, de 29 años, que se preparó en Flagstaff (Arizona, EEUU) y en Font Romeu (Francia) y que desea "subir al podio". Mario, que podría capturar su séptima medalla en un Mundial, será campeón por cuarto año seguido si gana y Vincent Luis (30), subcampeón mundial el año pasado y bronce en 2015, no acaba entre los primeros cinco.

La federación que preside el extremeño José Hidalgo, una de las más exitosas del deporte español en lo que va de siglo, permitió que su trío estelar renunciase a la prueba test (olímpica) de Tokio, hace dos fines de semana, con el fin de reservarlos para el final de un Mundial que puede acabar con un pleno hispano en el podio, aunque para eso se necesita un absoluto descalabro por parte de Vincent Luis.

Alarza, nacido hace 28 años en Talavera de la Reina (Toledo), no brilló tanto como los ganadores de los últimos seis Mundiales -los seis que lleva en el cargo de seleccionador el vasco Iñaki Arenal-, pero fue muy regular, acabó siempre en el 'top 10'; y, a pesar de que señaló que "el oro es la opción menos real" y que buscará "el podio final", puede esperar carambola: será campeón si gana la carrera, Luis no acaba en el 'top 15', Mola no finaliza entre los primeros seis y Gómez Noya no lo hace en el quinteto cabecero.