Miguel Cardoso no acierta a encarrilar su carrera como entrenador. El técnico portugués que dirigió la pasada temporada al Celta durante un par de meses acaba de protagonizar un paso fugaz por el AEK griego y tan solo cuatro meses después de fichar por el club ateniense, al término de la primera jornada de la liga, ha sido despedido.

El presidente del club, Dimitris Melissanidis, anunció su destitución al término del partido contra el modesto Xanthi, contra el que el AEK cayó en casa por 1-2 y que se juntaba con la derrota en la ida de la previa de la Europa League contra el Trabzonspor por 1-3 en Atenas, una derrota que salvo milagro este jueves en el encuentro de vuelta supondrá el adiós de los griegos a la competición internacional.

Cardoso, que había firmado por dos años, sólo ha dirigido al equipo dos partidos. El AEK era el tercer club que entrenaba el luso, de 47 años, en solo once meses, después de su poco afortunado paso por el Nantes francés y el Celta. En Francia fue destituido a comienzos de octubre tras un pésimo arranque de temporada. Entonces el Celta le reclutó en diciembre como recambio de Mohamed. Comenzó con buen pie en los primeros encuentros, pero la lesión de Aspas y su falta de soluciones para enderezar el camino del equipo llevaron a su despido en el mes de febrero.

Cardoso llegó al AEK para sustituir al español Manolo Jiménez, quien en el pasado había entrenado al equipo con éxito en dos ocasiones, pero cuyo tercer paso por Atenas fue igual de breve que el de su colega portugués. El club prescindió de sus servicios tan solo tres meses después de firmar el contrato y tras sentarse en el banquillo del conjunto griego únicamente en dos partidos.