12 de agosto de 2019
12.08.2019
baloncesto

El primer gran triplista

Sibilio, que falleció el sábado a los 60 años, formó un equipo legendario con los Epi, Solozabal y Norris en el Barcelona

12.08.2019 | 02:22
Sibilio, durante un partido contra el Banco di Roma. // Efe

El mundo del baloncesto ha encajado a duras penas la inesperada muerte de Chicho Sibilio, maravilloso tirador que brilló en el Barcelona y en la selección español y una de las personalidades que contribuyeron a impulsar este deporte en los años ochenta en España.

Aún hoy el nombre de Sibilio sigue encaramado a la historia de los grandes triplistas que ha conocido el baloncesto español. Uno de tantos motivos por los que se le recuerda a estas horas, con su inesperada muerte golpeando la memoria de quienes compartieron pista con él, de quienes disfrutaron de su juego.

Chicho Sibilio murió el sábado a los 60 años. Una complicación de su diabetes según confirmaron fuentes de la Federación Dominicana de baloncesto. Un palo tremendo para la historia de este deporte en España de la que él es un de sus grandes actores. Fue el primer jugador en alcanzar los 650 triples y los 6.000 puntos en la Liga ACB donde jugó 17 temporadas (13 años con el Barca y cuatro con el Taugrés Vitoria). Con el equipo azulgrana conquistó 5 títulos de liga y 8 Copas de Rey, además de formar parte de la selección española durante 7 años. Hizo su debut en los Juegos Olímpicos de Moscú 1980 y se colgó la medalla de plata en el Eurobasket de Nantes, en 1983. No estuvo en la famosa plata olímpica de Los Angeles en 1984 porque había cosas sagradas para Sibilio y una de ellas era pasar el verano jugando en la liga de su país de origen. En una reciente entrevista insistió en que no se arrepentía de aquella decisión.

'Chicho' Sibilio descolló por sus habilidades para el baloncesto desde la adolescencia en su natal Haina (al sur de Santo Domingo), por lo que fue convocado para la selección nacional absoluta dominicana con solo 17 años, para el Centrobasket de 1975.

Su talento no pasó desapercibido para el Barcelona, que lo fichó dos años después, lo que le impidió jugar para República Dominicana en el Centrobasket de 1977. Luego en España obtendría la doble nacionalidad y acabaría por formar parte de la potente selección española cuyos simientos eran el bloque de jugadores del Barcelona y del Real Madrid.

Pronto inició su carrera de éxitos con el club catalán, donde formó con Nacho Solózabal, Epi y Norris un equipo tremendo que sin embargo se quedó sin alcanzar la gloria de la Copa de Europa. En 1987 llegó el distanciamiento con Aito García Reneses y se marchó a Vitoria donde ejerció de mejor sexto jugador de la Liga española.

Ya retirado, Sibilio permaneció varios años alejado del baloncesto, para regresar a dirigir equipos menores a instancias de la Federación Dominicana. No perdió el contacto con sus amigos de España, pero era feliz durmiendo "bajo un cocotero" como él mismo había proclamado. Se fue una leyenda, de las más grandes de este baloncesto español.

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