El presidente del Valencia, Anil Murthy, y el director general de la entidad, Mateu Alemany, han permanecido durante casi cinco horas reunidos en la sede del club y han abandonado la misma sin resolver el futuro del segundo que se decidirá seguramente en una reunión que tendrá lugar hoy.

Murthy llegó pasadas las 14:30 horas a las oficinas del Valencia, junto al estadio de Mestalla, donde le esperaba desde casi cuatro horas antes Alemany, quien podría abandonar el club por discrepancias con el máximo accionista, Peter Lim, en la gestión deportiva de la entidad.

Murthy fue insultado por algunos aficionados al marcharse de la sede del Valencia, tal y como había ocurrido unas horas antes a su llegada a la cita con Alemany.

Por su parte, el director general del Valencia abandonó las oficinas una hora después y recibió el apoyo de los pocos seguidores que todavía esperaban la salida de Alemany.

A las oficinas del Valencia también había acudido por la mañana el responsable deportivo del Valencia, Pablo Longoria, cuyo futuro también está en entredicho.

En principio, está previsto que Murthy y Alemany continúen las conversaciones durante la jornada del martes para tomar una decisión definitiva al respecto de la continuidad del director general. La decisión afectará seguramente a más gente porque Marcelino podría plantearse la dimisión en caso de que saliese del club quien ha sido siempre su gran valedor y el que le mantuvo en el cargo cuando las cosas se pusieron mal la pasada temporada. En Valencia no salen de su asombro que en pleno verano se encuentren con una crisis semejante. Y restan menos de tres semanas para comenzar la Liga.