Los "Hispanos" junior firmaron la décima posición en el Mundial de Balonmano tras ceder ayer en el partido por la novena plaza ante uno de los conjuntos más fuertes del campeonato, Alemania. El equipo español se quedó sin premio en la lotería de los penaltis tras un partido en el que llevaron el peso del partido pero que Jannek Klein llevó a ronda de desempate tras anotar a falta de 23 segundos y detener Till Klimpke, uno de los mejores del encuentro, el tiro decisivo desde los 7 metros.

A la selección española le tocaba levantarse del duro esfuerzo de remontar ante una de las candidatas al título, Francia, para caer de un gol a falta de tres segundos. Un buen palo para el combinado que jugaba en casa, pero que saltó al Pabellón Municipal de Pontevedra dispuesto dejar atrás los complejos. Fue Natan Suárez, en su regreso a la ciudad del Lérez tras su breve experiencia la pasada temporada en el Teucro, el que cogía la batuta de los "Hispanos" sobre la pista y estrenaba el marcador, haciendo el primer agujeros en la defensa, uno de los puntos fuertes del combinado teutón.

La rápida circulación de balón permitió a España tomar la delantera, primero a través de un gol de Mikel Zabala desde el extremo y posteriormente con un latigazo de Edu Cadarso desde 9 metros al que se sumaría el tanto de Serradilla. Alemania respondía, pero no con la fluidez en ataque que acostumbraba en esta cita mundialista. Los alemanes supieron recomponer la defensa mientras que el portentoso pivote Marcel Timm, MVP del partido, mantenía neutralizado el marcador para evitar que los de Isidoro Martínez tomaran una clara ventaja.

Mientras que en la pista los germanos ponían como ingredientes el músculo, trabajo y orden, los españoles fueron que animaron el partido a base de combinar y jugadas para el recuerdo, como la rosca de Serradilla a pase de Cadarso, la recuperación de Álvaro Martínez cuando Heymann recibía solo un balón libre de marca en los seis metros, o el tanto de portería a portería de Natan Suárez.

Un tanto de Stutzke en el minuto 22.50 pondría por delante en el marcador a los alemanes por primera y única vez durante todo el tiempo reglamentario (12-11). Fue entonces cuando Kilian Ramírez quiso dejar su sello con un paradón a un misil enviado por Heymann, el capitán alemán, al que le seguirían otras tres intervenciones capitales para que el equipo volviese a coger la alegría para irse al descanso con un 13-15.

Con esa buena dinámica, los "Hispanos" empezaron la segunda mitad, aprovechando el bache de los germanos hasta situarse en un 17-15 poco antes del minuto 36 alcanzase el luminoso. Pero en un Mundial ningún partido es fácil y menos contra Alemania. Los germanos reaccionaron pero el talento caótico de Natan Suárez daba una ligera ventaja a los "Hispanos" que Klein se encargaría de fulminar a falta de 23 segundos. En los penaltis Valero no pudo engañar a Klimpke en la ronda decisiva.