El colegiado navarro Undiano Mallenco dirigió ayer la final de la Liga de Naciones en el que era su último partido como árbitro internacional después de haber dicho adiós a la Liga española en el Santiago Bernabéu (Real Madrid-Betis) y en la final de la Copa del Rey (Valencia-Barcelona). Su actuación en Do Dragao pasó desapercibida, pues el partido apenas tuvo incidencias. Es más, la única amonestación del encuentro fue al holandés Dumfries en el minuto 88.

Todo el equipo arbitral en esta final era español: Roberto Alonso Fernández y Yuste Jiménez, actuaron como árbitros asistentes; como cuarto árbitro actuó Mateu Lahoz, mientras que en el VAR estuvieron Martínez Munuera y Hernández Hernández.

Además, ayer se dio la paradoja de que el autor del gol de Portugal, Gonzalo Guedes, acaba de ganar dos títulos seguidos con el mismo colegiado, pues Undiano Mallenco también le dirigió en la final de Copa contra el Barça. Por el contrario, el portero holandés Cillessen vivió dos derrotas consecutivas con el colegiado navarro, pues fue el guardameta titular del conjunto catalán en la final copera del Benito Villamarín.