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Historia del Celta: encuentran en Montevideo las imágenes más antiguas del equipo

El amigo uruguayo de un vigués que vive en Nueva York localiza en Montevideo imágenes de la gira céltica de 1928

Fotograma del partido, entre las imágenes más antiguas del Celta.

Fotograma del partido, entre las imágenes más antiguas del Celta.

Dormían en un desván de Montevideo. Jugadores en escala de grises, borrosos, que vienen y van sobre el césped de Parque Central. Una película de la casa francesa Pathé, etiquetada como "Football uruguayos-Celta (Vigo)". Son imágenes de uno de los partidos de la gira céltica por Argentina, Uruguay y Brasil en 1928. Las más antiguas del equipo vigués de las que se tiene conocimiento, según los expertos. Un tesoro que se revela en un improbable cruce de destinos.

El vigués Francisco Rodríguez se mudó de Alcabre a Madrid cuando tenía 8 años, en la década de los ochenta. Junto a enseres y juguetes empaquetó su celtismo. "Mi héroe era Atilano", recuerda. Hoy vive en Nueva York. Es ingeniero en Kurzweil, compañía especializada en teclados y pianos digitales. Casado con Eugenia Villa, sus hijos, Mateo y Marta, ya nacieron en Estados Unidos. "He logrado inculcarles mi celtismo", advierte. "Se ponen la bufanda del Celta cuando vemos los partidos por la televisión". En 2018 veranearon en Bueu. Francisco los llevó al Memorial Quinocho en Balaídos."Nada les ha hecho más ilusión".

Sale a la luz un vídeo con las imágenes más antiguas de la historia del Celta

Eugenia es profesora en la Universidad de Adelphi, en Long Island. Trabó amistad con una compañera, Chrisann Newransky. Fue como Francisco conoció a José Suaya, marido de Chrisann, un médico de origen uruguayo que trabaja en la farmacéutica Pfizer. Las dos familias están muy unidas. Francisco y José comen juntos a menudo. En las sobremesas discuten "de política, religión o fútbol. Hablamos mucho de los jugadores uruguayos del Celta y de la gran influencia gallega en Uruguay", relata el vigués.

José Suaya viajó hace un tiempo a Montevideo de vacaciones y visitó a su madre -que ha fallecido recientemente-. Rebuscando entre antigüedades, cachivaches y legajos de la casa se encontró con varias películas grabadas por su abuelo Santiago Grezzi Otero. Un personaje extraordinario. Grezzi fue un radiólogo pionero en Uruguay. Salvat le publicó un libro sobre tomografía pulmonar. Su pasión por las máquinas se extendió a la cinematografía. Cuando falleció, alrededor de 1942, dejó numerosas cintas propias con escenas familiares y costumbristas, además de películas de Charlot y otros clásicos. Entre las que su abuelo había grabado con su cámara, Suaya descubrió dos pequeños carritos metálicos de Pathé Baby, un sistema de cine amateur comercializado entre 1922 y 1946, muy popular por su pequeño tamaño y coste relativamente asequible. En las bandas se adjudicaba el contenido a un "Football uruguayos-Celta. Suaya se acordó de su amigo celtista y se llevó los carritos.

Pathé Baby empleaba película perforada de 9,5 milímetros. Suaya encargó la digitalización de una de las cintas a una empresa canadiense especializada en estas tareas. Cuando recibió el resultado y se lo enseñó a Francisco Rodríguez, éste se emocionó: "No me lo podía creer. José se decidió a probar la digitalización de esta cinta por nuestra amistad y lo que eso significa para mí. Y le estoy muy agradecido por ello".

Son 2 minutos y 50 segundos de imágenes. Las de los primeros 20 segundos parecen corresponder a un partido distinto, según puede colegirse de los uniformes. El sombrero de un espectador obstaculiza en algunos momentos la visión. El segundo partido se inicia con un cartelito que Grezzi intercala entre dos fotogramas, "salieron". Hay otros: "cargan los uruguayos", "un corner" y "fin". En medio, diferentes secuencias, siempre en uno de los extremos de la cancha, cuyas gradas están atestadas. El equipo atacante viste camisola alba y pantalón oscuro; los defensores, con el cromatismo invertido. "No está claro si es una gira que el Celta hizo por allí en el año 1928 o quizá en algún año posterior. Nuestra sospecha es la de 1928", apuntará inicialmente Suaya.

No existen dudas respecto a la fecha. El Celta ha jugado en dos oportunidades en Sudamérica: en julio de 1928 y en julio de 2016, cuando se midió al Deportivo de A Coruña y al Nacional en el Parque Central de Montevideo. Verificar que realmente las imágenes corresponden al Celta resulta complicado por la deficiente definición. Pero todo parece cuadrar. Moncho Padrón, portero céltico entre 1955 y 1962, que ha grabado un documental sobre las primeras décadas de historia del club, revisa la cinta. Padrón ha visto innumerables fotos de la primera generación de jugadores célticos. A algunos los conocería en persona años después. "Este es Lilo", apunta del arquero que despeja los centros uruguayos. Señala a otro: "Este parece Pasarín".

Amistosos y agasajos

La gira del Celta por Sudamérica en 1928 es uno de los grandes hitos en los balbuceos del club. En 1924 los célticos habían ejercido de anfitriones en dos amistosos con la selección uruguaya, que preparaba su participación en los Juegos de París (la famosa "ráfaga olímpica" que describió Handicap, campeona a la postre). Y en 1925 recibieron a Boca Júniors. La idea de devolver la visita prontó comenzó a rondar la cabeza de algunos dirigentes. Los socios rechazaron una primera propuesta ese mismo año. Fue en 1928 cuando el proyecto de gira por Sudamérica se llevó a cabo.

La aventura celeste resultará todo un acontecimiento. Mister Cowan, el entrenador, enrola para la ocasión a jugadores de otros equipos: del Deportivo, Otero e Isidro, ya perdonada su controvertida fuga cuando la fusión de Vigo y Sporting, además de Fariña; Riera, del Racing de Ferrol; Valderrama, del Racing de Madrid; Cosme Vázquez, del Atlético; Brand, del Sevilla. Junto a ellos, Cárdenas, Pasarín, Eguía, Lecube, Hermida, Polo, Reigosa, Lilo, Tapia... Viajan a Buenos Aires en el vapor alemán Güerra. En la dársena norte les aguardan 60.000 personas, emigrantes gallegos muchos de ellos. Las siguientes semanas discurrirán entre actos, agasajos y partidos. El Gráfico, la popular revista deportiva, publica incluso sueltos en gallego. Disputan dos partidos contra un combinado argentino en la capital y otro en Avellaneda los días 8, 9 y 14 de julio (0-1, 8-0, 3-0). En Montevideo juegan dos el 18 y 22 (6-1 y 2-0). Clausuran la tournée en Rosario el día 29 contra otra selección de la Liga Rosarina (1-0). El historiador de la cuenta de Twitter Afouteza e Corazón ha encontrado una noticia redactada por el periodista Ciosvín en El Pueblo Gallego que menciona dos victorias en Brasil: en Santos contra el Club España y en Bahía contra el Rápido Bahiano. A finales de mes se embarca el Celta en el Weser para regresar a Vigo. No volverá a Sudamérica en 88 años.

Las imágenes, en consecuencia, corresponden a alguna de las dos derrotas -si no a las dos- ante un combinado uruguayo en Parque Central. Rubén Ventureira ha comisariado la exposición "Valor e mestría" sobre la historia del fútbol gallego, que se expone en el Gaiás. En su búsqueda de material encontró una final de Copa entre Barcelona y Real Unión de Irún disputada en Coia, como terreno neutral, el 14 de mayo de 1922. Sería el primer testimonio fílmico de fútbol en Galicia. Del Celta hay un derbi contra el Deportivo en A Coruña, el 10 de marzo de 1929, que atesoraba la TVG. Otras imágenes que se exhiben en la muestra corresponden a un Celta-Arenas de Guecho del 5 de mayo de 1936, correspondiente a la fase de ascenso a Primera (ascenso logrado e interrumpido por la Guerra Civil), que poseía el Cegai (Centro Galego de Artes da Imaxe). Las cintas de Suaya se convierten así en las más antiguas sobre el Celta de las que haya constancia pública, a la espera de que alguna otra joya olvidada aparezca.

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