Alex Rins (Suzuki GSX RR) se llevó la victoria en el Gran Premio de Las Américas de MotoGP que se disputó en Austin, por delante de Valentino Rossi (Yamaha YZR M 1), decepcionado por no poder vencer, como también Marc Márquez (Repsol Honda RC 213 V), que se fue al suelos cuando era líder en solitario de la carrera. El nuevo líder del campeonato del mundo es Andrea Dovizioso (Ducati Desmosedici GP19), que fue cuarto.

Aunque tanto Valentino Rossi como Cal Crutchlow lo intentaron al llegar al final de la subida de la recta de meta Marc Márquez era ya el líder de la carrera. Márquez comandó la carrera en el primer giro, perseguido por Rossi, Crutchlow, Jack Miller (Ducati Desmosedici GP19) y Alex Rins (Suzuki GSX RR), con Jorge Lorenzo (Repsol Honda RC 213 V) decimotercero, por delante de Joan Mir (Suzuki GSX RR) y Aleix Espargaró (Aprilia RS-GP), mientras que la última plaza era para Tito Rabat (Ducati Desmosedici GP18).

En la segunda vuelta la carrera perdió a su primer protagonista, Aleix Espargaró, cuando era decimoquinto. En ese mismo giro el piloto de Repsol Honda marcó su primera vuelta rápida (2:04.529) y ya contaba con seis décimas de ventaja sobre su inmediato perseguidor, Rossi, con Crutchlow pegado a su rebufo.

Tercer giro y nueva vuelta rápida de Márquez (2:04.372), mientras que Maverick Viñales (Yamaha YZR M 1) y Joan Mir (Suzuki GSX RR) eran penalizados por el Panel de Comisario por adelantarse a la salida, con lo que debían protagonizar un paso por la calle de talleres.

Cuarto giro y otra vuelta rápida de Márquez (2:04.277), que poco a poco fue poniendo tierra de por medio respecto a sus perseguidores. Apenas habían transcurrido cuatro vueltas y prácticamente se podría decir que la carrera estaba sentenciada con rotundidad.

Con el piloto de Repsol Honda sólido en la primera posición, el ritmo impuesto se empezó a cobrar sus primeras víctimas, Cal Crutchlow se fue al suelo en la quinta vuelta, la misma en la que Mir cumplió con su penalización y una vuelta más tarde cumplió también Viñales. Ambos se habían adelantado claramente al momento de apagarse el semáforo rojo.

Pero esta vez la suerte abandonó a Marc Márquez, quien en la novena vuelta entró colado en la curva doce, con casi cuatro segundos de ventaja sobre Rossi, y se fue al suelo sin poder arrancar su Honda.

Márquez dijo adiós a su segunda victoria consecutiva de la temporada y a la séptima en Austin, para tener que regresar andando a su taller, en donde las caras fueron todo un poema. Jorge Lorenzo (Repsol Honda RC 213 V), que era duodécimo, también dijo adiós en el mismo punto que Márquez, si bien en su caso fue por el mismo fallo técnico de los entrenamientos, se le salió la cadena de la moto, como ya le sucediese a Marc Márquez en Argentina.

En cabeza, Valentino Rossi no pudo evitar que Alex Rins se pegase a su rebufo a falta de menos de ocho vueltas para el final de la prueba, programada a veinte giros, y entre ellos se entabló un bonito duelo de estrategia para dirimir al vencedor, que en el caso de Rossi sería su primera victoria desde Assen en 2017 y para Rins la primera con Suzuki en MotoGP.

En la vuelta quince el equipo Suzuki avisó en su ordenador de a bordo a Rins para que emplease el mapa de gestión electrónica número 3 de su moto, seguramente para conseguir algo más de rendimiento en su Suzuki en las últimas vueltas. En el segundo parcial de la decimoséptima vuelta Rins superó por primera vez a Rossi, que intentó recuperar la posición en uno de los ángulos del trazado, pero se coló y el español de Suzuki mantuvo la línea a la perfección para recuperar la primera plaza.

Desde ahí hasta el final uno y otro jugaron sus bazas pero fueron más sólidas las del español, que acabó dando a Suzuki una nueva victoria desde la última que consiguiese en 2016 con el también español Maverick Viñales en Silverstone.