El Ribadumia ha puesto fin a su racha de nueve jornadas sin perder de una forma abrupta e incómoda. La que se desprende de una derrota que se fraguó en poco más de un minuto dando paso a 89 minutos de dudas, tensión y fragilidad mental. Unos aspectos que preocupan incluso más que los tres puntos dejados en el tintero.

El partido no pudo empezar peor para los locales.Solo habían transcurrido 70 segundos cuando el Ourense se adelantó en el marcador con un disparo de Renán desde fuera del área que se fue envenenando hasta colarse pegado a la cepa del palo derecho de Roberto Pazos.

Con la sensación de tener que ajustar muchas cosas, sobre todo mentalmente, se fue el Ribadumia al descanso. Sin embargo, en la segunda parte siguieron siendo incapaces de lograr el tanto de la igualada.