Muy descontento se marchaba ayer de O Morrazo jugadores y afición alondrista, con la actuación arbitral. El enccuentro quedó condicionado en el minuto 11 de partido, al castigar el colegiado con penalti y expulsión de Pardavila, una acción algo borrosa. La U.D. Ourense aun sin mucho convencimiento en su juego, sacó provecho de esa superioridad y del riesgo que asumió el conjunto cangués sobre todo en la segunda mitad, donde el cansancio y los espacios en defensa, sentenciaron a los locales. Era un partido importantísimo para ambos conjuntos, que luchan por un puesto en la fase de ascenso, puesto que ocupaba el cuadro visitante. Sin apenas tiempo para acomodorse, llegaba la jugada clave del partido.

Un error de Iván Pérez al ceder el balón atrás, lo aprovechaba Presas, para encarar a Nucho, con la presión de Pardavila, que acababa derribando al atacante ourensano, decretando el colegiado penalti y expulsión. Rubén Durán, adelantaba a los suyos desde los once metros. En la reanudación los morracenses intentaba buscar un tanto que les metiera en la partida y estuvo cerca con dos saques de esquina, cabeceados por Abel, que se fueron por muy poco. Instantes después de esas dos buenas opciones, llegaba la sentencia definitiva con el tercero, al culminar un contraataque Rubén Durán.

El Alondras se vino claramente abajo con el tercero, fisica y psicológicamente, superado y desesperados por momentos con la situación que estaban viviendo sobre el terreno de juego, ante la imparcialidad, según su forma de verlo, el criterio del árbitro a la hora de amonestar. La U.D. Ourense, frenó un poco en su búsqueda de un resultado más amplio, que aun así ampliaría ya rozando el descuento con el cuarto de Adrián. La derrota descuelga un poco al Alondras de la pelea por una plaza entre los cuatro primeros.