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Faro de Vigo

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voleibol - Superliga 2

Las revolución femenina

El Conavi Xuvenil vive un mejor momento deportivo que el Vigo, aunque ambos clubes comparten apuestas y angustias

Cuerpo técnico y plantilla del Conavi Xuvenil Teis. // Eugenio Álvarez

Los clubes olívicos de referencia en el voleibol se aproximan desde los extremos de la geografía y la historia: el Vigo, asentado en Coia, que llegó a ser el equipo más veterano en la máxima categoría nacional; el Xuvenil Teis, cuya escuadra femenina sénior tuvo presencia puntual en la élite. Ambos apuestan hoy por proyectos jóvenes que militan en Superliga 2. El Vigo no ha dado esta temporada ese paso adelante que se le pronosticaba y sufre en el fondo de la clasificación; el Xuvenil prosigue la escalada iniciada el año pasado. Por primera vez las mujeres mandan en la escena ciudadana.

El Xuvenil se fundó en 1986, con el C.I.P. Paraixal y el I.E.S. Teis como nutrientes. También tuvo estructura masculina, pero se ha especializado en el voleibol femenino. El primer equipo alcanzó su culmen con el ascenso a División de Honor en 1997, siempre sin abandonar su condición amateur. Una experiencia breve y difícil de repetir a corto plazo tanto en lo deportivo como en lo económico. "Deberíamos subir mucho nuestro nivel para estar entre las dos primeras. Y tener un patrocinador capaz de soportar eso", analiza la presidenta, Ruth Calvo.

El Xuvenil Teis, de momento, está satisfecho con la estabilidad que ha alcanzado en Superliga Femenina 2. Conavi le proporciona sostén. Y César Veloso gestiona con paciencia una formación eminentemente canterana. El Xuvenil perdió todos los partidos en la temporada 2015-2016, pero conservó la plaza. En la 2016-2017 logró seis victorias y quedó noveno de once. En la actual ya acumula cinco, con diez partidos por disputarse, y es noveno de doce. Circunstancias vitales han permitido al club reforzarse con la italiana Farabegoli, ya desde 2016, y la croata Andric. "Su llegada ha sido muy importante. Han dado a las jugadoras de casa la oportunidad de entrenar y mejorar su nivel", admite Calvo. "Hablo de Alicia, Carla, Sabela... Además este año el equipo es más equilibrado. No se trabaja sólo para que remate una, pueden rematar muchas", destaca.

El C.V. Vigo nació en los patios de Maristas, en 1969, y se mudó a Coia años después tras desvincularse del colegio. Llegó a ser decano de la máxima categoría masculina e incluso disputó competición europea. Pero la falta de patrocinador lo condenó primero a equipo ascensor y ahora a tener una plantilla en la que el mayor acaba de cumplir 22 años.

Con todo, el Vigo aspiraba a pelear por la fase de ascenso en la vigente Superliga Masculina 2. Maneja una generación talentosa, novena en un grupo de doce integrantes hace dos años y quinta de nueve el año pasado. El crecimiento competitivo se ha frenado momentáneamente. El equipo es penúltimo recién iniciada la segunda vuelta, con solo dos victorias. "Solo perdimos por estudios a Enrique Martín. Es un buen jugador, pero no creo que sea por esto", argumenta el presidente, Guillermo Touza. "El equipo empezó jugando flojo, no sé si descolocado, pese a que habíamos hecho mejor pretemporada que nunca, con seis amistosos contra equipos portugueses. Al final de muchos sets se nos han torcido las cosas por falta de experiencia. No tenemos veteranía. Nosotros vamos de más a menos y tendría que ser al revés. Lo achaco a la juventud. Y todos los equipos de la categoría se han reforzado. Emevé y San Sadurniño ficharon a seis jugadores".

La teoría marca un descenso, aunque es probable que pueda haber plazas libres. "Pero no nos gustaría quedar últimos y no creo que lo hagamos. Terminaremos en mitad de la tabla. Perdimos apretados contra equipos que tienen que jugar en Vigo", augura Touza, sereno en todo caso: "Nerviosismo, ninguno. El otro día me comentó alguien que con un jugador veterano estaríamos en mitad de tabla y con dos, arriba del todo. Si pudiéramos dedicar dinero a profesionales con un poquito más de nivel y sobre todo oficio... En finales de set a todo el mundo se le encoge el brazo. Pero la tranquilidad es total".

En cuanto al relevo en el género que domina el voleibol vigués, Ruth Calvo comenta: "La verdad es que los dos equipos sufrimos procesos de renovación". Touza se lo toma con filosofía: "Es una curiosidad. Yo siempre me alegro de que le vaya bien a los equipos de Vigo".

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