El Sporting echó por tierra una de sus últimas oportunidades de engancharse a la lucha por la permanencia al caer en casa ante un rival directo como es el Deportivo de A Coruña, que sacó mayor rendimiento de las ocasiones creadas.

Los dos equipos sabían lo que se jugaban y el ambiente que se creó en El Molinón fue consecuente con la importancia del partido, aunque el juego no estuvo a la altura. El Deportivo controló el balón, tocó mucho más en el centro del campo mientras el Sporting buscaba más el juego directo con balones largos para que Traoré buscase la jugada personal o la asistencia a algún compañero.

El Sporting se encontró con el primer contratiempo muy pronto, cuando Moi Gómez cayó lesionado en el minuto 4, y aunque aguantó en el campo unos minutos más, tuvo que se sustituido. El hombre natural para hacer ese trabajo, Nacho Cases, no estaba convocado.

Al borde de la media hora, jugadores y aficionados reclaman unánimemente un agarrón de Navarro sobre Traoré cuando éste se disponía a rematar, pero Mateu Lahoz no señaló nada. En la siguiente jugada sí que decretó penalti en la otra área por una clara mano de Vesga en el saque de córner. Cuéllar detuvo el penalti lanzado por Çolak.

El equipo que acaba de coger Pepe Mel siguió tocando pero sin crear ocasiones hasta que la encontró en el lanzamiento de un córner que remata de cabeza Mosquera, haciendo inútil la estirada de Cuéllar en un claro error de marcaje.

Los locales salieron dispuestos a la remontada, pero sin claridad de ideas, buscando un remate afortunado con centros laterales que no llegaba, lo que permitía al Deportivo defender sin muchos aprietos la ventaja conseguida.

Una jugada entre Cop y Carlos Castro dejó a éste solo ante Lux al que trata de driblar, pero cae ante la salida del portero lo que llevó de nuevo a reclamar penalti, aunque esta vez no pareció tan claro.

En medio de un ataque desesperado de los gijoneses. Taoré remató prácticamente a bocajarro pero Lux saca una mano providencial que salvó a su equipo y aumentó el desánimo en la grada.