Con el primer equipo disfrutando este fin de semana de su jornada de descanso, muy oportuna después de su sensacional actuación y el brillantísimo tercer puesto en la Copa del Rey de BSR, este sábado es el filial, el MasVisión Amfiv B el que tiene una nueva cita en la Primera División. El conjunto de Natxo Cabaleiro y Pablo Alonso afronta la décima jornada en la segunda categoría nacional, en la que recibirá en el Pabellón Pablo Beiro (19.00 horas) al colista, un Garmat Avilés que todavía no conoce la victoria esta temporada. Se trata, sin duda, de una gran oportunidad para que el joven equipo vigués estrene al fin su casillero de triunfos como local aunque el cuerpo técnico del MasVisión Amfiv B huye de un exceso de confianza.

"Nuestro último partido en casa ante el CAI Zaragoza nos tiene que servir de ejemplo. No podemos pensar de antemano que por haber ganado en la primera vuelta vamos a volver a hacerlo. Al CAI le ganamos en su pista (34-48) pero el otro día en Bouzas nos devolvieron la moneda (35-46). Con el Garmat Avilés sucede algo muy parecido. Los dos precedentes de pretemporada y el encuentro liguero jugado en tierras asturianas se saldaron con victoria para nosotros. Sin embargo, ellos han demostrado en las últimas jornadas una enorme progresión y que cada día están más cerca de conseguir ese primer triunfo. Lo rozaron ante el Zuzenak B (38-45), Bera Bera (53-49) e incluso ante el líder invicto, el Servigest Burgos (37-44). Esos tres últimos resultados y nuestro encuentro ante el CAI Zaragoza nos tienen que servir como serio aviso. Debemos estar concentrados e intensos desde el primer minuto", resalta el técnico del MasVisión Amfiv B, Natxo Cabaleiro, quien insiste en que "si hacemos las cosas como las tenemos que hacer, tendremos muchas opciones de poder celebrar al fin esa primera victoria en partido oficial con nuestra afición y hacerlo, además, en el Pabellón Pablo Beiro".

Precisamente, ese exceso de ganas por lograr ese histórico primer triunfo en casa es una de las principales preocupaciones en el conjunto vigués. "Ante el CAI nos pudo esa ansiedad. Fallamos los primeros tiros y al vernos por detrás en el marcador nos pudo la ansiedad, se agarrotaron los brazos y las muñecas y cada vez veíamos el aro más y más pequeño, fallando incluso contraataques solos. El equipo tiene muchísimas ganas, quizás demasiadas, de ganar de una vez por todas en casa. Eso puede ser una baza a favor o en contra según se desarrolle el partido porque habrá que ver cómo gestionamos esa ansiedad en un posible final de partido igualado", puntualiza el entrenador vigués.

Desde el compromiso en el Pabellón Pablo Beiro ante los maños, el MasVisión Amfiv B ha tenido casi un mes para trabajar en el aspecto físico y no perder ritmo en estas semanas sin competición y para potenciar el capítulo anímico y de confianza de los jugadores, mermado por las últimas derrotas. "Empezamos la temporada muy bien, con una ilusión enorme y la moral desbordada por la gran pretemporada realizada y las victorias en Zaragoza y Avilés en las dos primeras jornadas ligueras. Ahora llevamos cuatro derrotas consecutivas y eso se nota en el ánimo del grupo. Sin embargo, tenemos que analizar cómo se han producido, dónde y ante qué rivales. Tuteamos a los dos equipos que lideran la clasificación del grupo en su propia pista y tanto Bera Bera (65-56) como Servigest Burgos (48-40) sólo fueron capaces de ganarnos en el último suspiro. Ante Zuzenak B realizamos un buen partido pero pagamos muy caro un desastroso tercer cuarto (44-58) y con el CAI, como ya comentamos, nos pudo la ansiedad y, aunque hicimos un buen encuentro, nuestros pobres porcentajes de acierto en el tiro nos impidieron pelear por la victoria. Fue un mal día y hay que pasar página. Tenemos muy buenos tiradores como Alberto Abalde, Juan Rodríguez, Vicky Alonso o Santi Comesaña y confiamos plenamente en ellos. Van a ser muy importantes sobre todo ante un rival como el Garmat Avilés que apuesta por cerrar bien su zona y conceder el tiro exterior a sus rivales", finaliza Natxo Cabaleiro.