El alicantino David Ferrer, finalista de la pasada edición, apenas tuvo que sufrir para superar la primera ronda de Roland Garros en la que derrotó al holandés Igor Sijsling por 6-4, 6-3, 6-1 en 1 hora y 40 minutos.

Ferrer, finalista el año pasado, y Fernando Verdasco, cuatro veces octavofinalista, pasaron este martes a la segunda ronda de Roland Garros, a la que no pudo acceder Nicolás Almagro, aquejado de una recaída en su lesión en la planta de un pie que le obligó a retirarse en su debut.

Almagro se retiró a los 20 minutos, el tiempo que tardó en constatar que su fastitis plantar le impedía ser competitivo y en perder los cinco primeros juegos del partido ante el estadounidense Jack Sock.

Ferrer, que a sus 32 años llega a París con peores resultados que en la pasada temporada, se mostró muy sólido en la pista central de Roland Garros, donde el año pasado perdió la final contra su compatriota Rafael Nadal.

Sijsling, que solo en tres ocasiones ha superado el primer turno en un Grand Slam y que no venía haciendo una gran temporada en arcilla, no le puso las cosas muy difíciles.

Ferrer no se ha perdido ningún Grand Slam desde el Abierto de Australia de 2003, y no cae en primera ronda desde Wimbledon 2005.

París se le da bien al español, donde el año pasado jugó por vez primera una final de un grande y donde ganó su primer Masters 1.000 en 2012 bajo el techo de Bercy.

"Este torneo es muy especial para mi, aquí llegué a mi primera final en un Grand Slam y estoy muy contento cada año de venir", dijo en la pista el español.

"Estoy jugando muy consistente, es mi juego en tierra batida y es lo que vengo haciendo en toda la temporada, tratando de hacer correr a mi rival", señaló.

En cuanto a sus expectativas, Ferrer indicó que, de momento, solo piensa en la siguiente ronda, donde le espera el vencedor del duelo entre los italianos procedentes de la fase previa Simone Bolelli y Andrea Arnaboldi.

Verdasco, adelante

El español Fernando Verdasco superó por noveno año consecutivo la primera ronda de Roland Garros, tras derrotar al francés Michael Llodra por 6-2, 7-6(4), 7-6(3) en algo más de dos horas y media.

El madrileño se mostró muy superior a su rival, que forzó el juego de desempate en la tercera manga tras haber sufrido problemas en la espalda que estuvieron a punto de obligarle a retirarse.

Las molestias llevaron al francés a servir a 60 kilómetros por hora, algo que desconcertó a español.

Verdasco avanza en París, un torneo en el que alcanzó los octavos de final de forma ininterrumpida entre 2007 y 2010. Su rival será el uruguayo Pablo Cuevas, que hoy superó al australiano Matthew Ebden por 6-1, 6-2, 6-3.