El Frigoríficos del Morrazo cerró la temporada con una contundente victoria ante el Granollers que le sirve para poner el broche de oro a un año de ensueño en el que superó todas las expectativas posibles. Los pupilos de Víctor García, "Pillo", se regalaron el encuentro más plácido del curso ante una afición que acudió en masa al pabellón de O Gatañal para festejar la permanencia con los suyos. Los cangueses alcanzan de este modo los 25 puntos e igualan la mejor marca de su historia en la Asobal, obtenida en la campaña 2005-2006 cuando consiguieron su clasificación para Europa.

Fue el final soñado, el partido esperado, en el que la fortuna regaló a los de O Morrazo todo lo que le había negado en una segunda vuelta cruel en los resultados y en el capítulo de lesiones. El Cangas, en estado de gracia, atropelló sin piedad a un Granollers que falló lo indecible, que se estrelló en un inmenso Mile Mijuskovic y que no dio noticias de ser el equipo que finaliza la Liga en tercera posición.

El Frigoríficos, no obstante, comenzó un tanto espeso en ataque y los vallesanos los aprovecharon para tomar la ventaja (1-3, minuto 6). Lo que vino después fue el vendaval. Los locales se anotaron un parcial de 10-0 que dejó 15 minutos sin anotar al equipo de un Toni García desesperado, incapaz de frenar la sangría a pesar de haber agotado sus dos tiempos muertos. La defensa canguesa apretaba, Mijuskovic rozaba la perfección y cuando él no aparecía lo hacía la madera para repeler los lanzamientos de la escuadra catalana. Y ofensivamente Pablo Iglesias marcaba el ritmo de juego de un equipo que encontraba soluciones en todos sus jugadores y que llegó al descanso con el duelo sentenciado (14-6) y con hasta ocho de sus jugadores anotando algún gol.

El momento más complicado del partido lo vivió el Cangas a poco de la reanudación. El Granollers aplicó un poco más de intensidad defensiva y las ideas del conjunto de Pillo se fueron nublando. Por si fuera poco, Pol Sastre mejoraba las prestaciones de Schulz bajo palos. Los vallesanos tomaban aire a la carrera, pero Mijuskovic impedía que se acercaran en exceso con dos nuevas grandes intervenciones en un siete metros y un contragolpe. Rubén sustituía a un cansado Pablo Iglesias e imprimía mayor ritmo al ataque. El Cangas aguantaba el tipo y controlaba a un acelerado equipo visitante, que continuaba mostrando un gran desacierto (los vallesanos acabaron el choque con un paupérrimo 38 por ciento de efectividad en el lanzamiento).

Toni García optaba por una mixta sobre Muratovic y el Frigoríficos se soltó definitivamente el pelo (25-15, minuto 55). Schmidl sustituía al héroe de la noche y se sumaba a la fiesta con grandes intervenciones. Adrián soltaba el brazo y O Gatañal celebraba la gran fiesta de la permanencia aplaudiendo a rabiar a unos jugadores que cambiaron el guion habitual y salieron a la carrera de la pista tras el pitido final.

Era lo previsto. Uno a uno fueron llamados por megafonía para que el público cangués pudiese rendirles el merecido homenaje tras una sensacional temporada. Nadie se movía de las gradas de O Gatañal. La euforia se apoderaba de todos. La afición entonó el "Pillo quédate" y los jugadores mantearon a su técnico y posteriormente a su capitán, Fernando Eijo. Era el éxtasis.