El Celta juvenil afronta hoy por la mañana en Zubieta (San Sebastián) el partido de vuelta de los octavos de final de la Copa del Rey. El equipo de David Sierra deberá remontar el 2-3 adverso del domingo pasado en A Madroa. Un partido en donde los vigueses mandaban en el marcador por un claro 2-0, y que incluso al comienzo de la segunda parte pudieron sentenciar con algún gol más. Pero que todo complicó en una última media hora nefasta en la que los realistas encontraron tres goles y obligan a los vigueses a un resultado extraordinaria.

La tarea parece complicada, pues el equipo txuri urdín no ha perdido un partido en Zubieta en lo que llevamos de temporada dentro del campeonato oficial, pues sus únicas derrotas fueron en la liga juvenil de la UEFA. Tarea difícil la que le espera a los célticos, que quieren un puesto en los cuartos de final.

Los realistas además consiguieron el subcampeonato en la Copa de Campeones en la que solo cedieron en los lanzamientos desde el punto de penalti contra el Real Madrid. Eso da una idea del potencial del equipo donostiarra. El Celta de todos modos viajó a San Sebastián con la mentalidad clara de que si son capaces de desplegar su juego tendrán sus opciones en un partido que se presenta apasionante entre dos de las mejores canteras del fútbol español. El Celta peleará para que el de esta noche no sea el último partido de la temporada sobre todo tratándose de un equipo en el que se habían depositado muchas esperanzas.