Tras convertirse en la mejor promesa en el año 2011, Jorge Casales (1995) ha seguido por el camino esperado sin desviarse ni un segundo. El piloto de trial vio premiado en 2013 su primer campeonato del Mundo júnior, logro al que unió un quinto puesto en el campeonato de España, donde se batió con algunos de los mejores especialistas. Su reto ahora es seguir mejorando, aprendiendo para en 2015, tratar de echar el guante a cotas más ambiciosas.

- Hace tres años recibía el galardón a la mejor promesa y ahora ya es el absoluto. ¿Esperaba que esto fuera tan rápido?

- El primer premio de promesa fue ya un sueño hecho realidad porque desde pequeño, cuando te dedicas a un deporte, lo que más quieres es que te lo reconozcan. Y que lo hagan de esta manera es impresionante, estoy muy orgulloso. Me gustaría agradecerle a Vigo, a mis padres, toda la ayuda que me dieron.

- Reside en Barcelona. ¿Satisface más que se acuerden de uno cuando está lejos?

- Es mucho. Hasta que estás fuera de tu casa, no lo echas tanto de menos ni lo valoras. Nunca había echado tanto de menos Vigo como ahora. Cada vez que tengo un momento intento venir porque para mí, Vigo es la ciudad de mis sueños.

- ¿Imaginaba un año 2013 tan exitoso, con un Mundial júnior y un quinto puesto en el Nacional?

- La verdad es que fue un año bastante duro porque fueron muchas carreras y algunas de ellas muy lejos, como Japón y Estados Unidos en un equipo nuevo, en mi primer equipo oficial, solo por primera vez sin mi padre y sin Arjones. Fue un año duro y muy satisfactorio, casi inmejorable. Seguiremos a muerte y a ver qué pasa.

- ¿Espera que con esta nominación, su deporte eche más raíces en Galicia?

- En Barcelona lo apoyan mucho. Claro que me gustaría que en Vigo, donde no hay mucha cantera, que hicieran algo de instalaciones y que lo promocionaran porque no es muy caro. Podría ayudar a quien fuera, estaría muy bien.

- ¿Qué retos le esperan para el año 2014?

- El principal es seguir entrenando todo lo que pueda, no lesionarme y los resultados están en un segundo plano. Es un año para aprender, para seguir mejorando, ver lo que hay y el año que viene intentar recoger algún resultado.