El adiós de Karpin implica también la marcha de sus principales colaboradores, entre ellos el preparador físico vigués Eduardo Domínguez y el pontevedrés Luis Casais, que se ocupaba de la readaptación de los lesionados. Domínguez, en realidad, seguirá con contrato hasta junio. Y aunque ha comunicado al director general que no considera adecuado integrarse en el cuerpo técnico de otro entrenador y de momento dejará de ejercer cualquier función, el club podría reclamar su reintegración en estos meses que restan.