El Celta afronta otro partido a domicilio, donde mejor le ha ido esta temporada, pues entre las cinco victorias que ha obtenido una incluso fue con goleada (0-5 en Málaga). El Levante, rival de hoy, presenta más dificultades, pues no resulta sencillo jugarle, como se encargaron de repetir esta semana los jugadores célticos. Su técnico, Luis Enrique, guarda el ingrato recuerdo del duelo de la primera vuelta. En aquella ocasión, su equipo dominó y tuvo ocasiones para marcar. No lo hizo y el rival le penalizó en los últimos minutos con un tanto de Diop en los últimos minutos.

"Por lo que he visto del Levante y lo que sufrimos en la primera vuelta, ellos tienen un juego muy sencillo pero muy efectivo porque lo que hacen lo hacen muy bien y le da mucho rendimiento", comenta Luis Enrique al entrar a valorar al rival de esta tarde en el Ciutat de Valencia.

Tras esa experiencia negativa del partido de Balaídos, el entrenador del Celta no se fía de las apariencias y advierte de que la posesión del balón no será importante para su equipo, como sí lo ha sido en otras ocasiones y ante rivales con otros planteamientos tácticos más abiertos. "Seguramente tendremos más el balón que el rival, pero eso no será determinante en el partido. Determinante será que seamos mucho más contundentes en las dos áreas y que aprovechemos nuestras ocasiones".

En ese caso, a Luis Enrique no le preocupa que el Celta lleve dos partidos sin marcar. Valora lo suficiente las ocasiones que ha creado su equipo ante rivales como el Elche o el Atlético de Madrid. Apuesta por la fidelidad al estilo que les ha llevado hasta la duodécima posición. "Nosotros intentamos no especular en ningún partido y en éste mucho menos porque es importantísimo. Tal y como está, la clasificación, nos ofrece la oportunidad de alejarnos un poco más del descenso".

Prevé el técnico que el Levante juegue de manera diferente a como lo hizo en Balaídos. "Desgraciadamente no me espero un partido como ese. Seguramente ellos nos apretarán mucho más y será más complicado que se dé un dominio tan grande por nuestra parte. Nosotros vamos a intentar complicarle la vida lo máximo".

Luis Enrique nunca da pistas sobre el once que presentará. Una de las incógnitas es el mediocentro. "Elijo el pivote en función del rival y del estado de forma de los jugadores. Borja quizás sea el más equilibrado. Krohn-Dehli, el que más posibilidades ofensivas nos daría. Y Andreu, el que mejor maneja el juego aéreo y con más posibilidad de hacer las coberturas a los centrales. A partir de ahí, las decisiones son mías y no me gusta dar pistas al rival", zanja el preparador gijonés.