17 de junio de 2013
17.06.2013
Faro de Vigo
balonmano - Preeuropeo

España despide la clasificación con una contundente victoria

Suiza solo opuso resistencia durante los primeros quince minutos - Los "Hispanos" serán cabeza de serie en el Europeo

17.06.2013 | 00:00
Julen Aguinagalde lanza durante el partido . // J. Casares

españa 29
Pérez de Vargas (Sierra); Juanín (2), Cañellas (1), Entrerríos (4), Aguinagalde (2), Morros (1), Tomás (2), Montoro (2), Maqueda (2), Ugalde (3), Antonio García (4), Guardiola (2), Rocas (3, 1 p), Mindegía (1), Andreu (-).
suiza 16
Bringolf (Portner); Liniger (1), Schmid (-), Graubner (1), Milosevic (4), Kurth (3, 2 p), Ramseier (-), Svajlen (-), Spengler (2), Caspar (-), Maros (-), Cvitejic (2), Goepfert (2), Hofstetter (-), Hess (1).
marcador cada cinco minutos: 2-3, 3-3, 4-4, 7-4, 11-6, 13-6 (descanso), 17-7, 19-8, 22-10, 25-11, 29-13, 29-16 (final).
Árbitro: Jurinovic y Mrvica (Croacia). Excluyeron por dos minutos a Montoro y Andreu por España y a Graubner por Suiza.
Incidencias: Ultimo encuentro de clasificación para el Europeo de Dinamarca 2014 disputado en el palacio municipal de deportes de León ante unos 3.500 espectadores.

La selección española de balonmano despidió ayer la clasificación para el Europeo de Dinamarca 2014 con una cómoda victoria ante Suiza (29-16), con lo que el conjunto de Manolo Cadenas concluye invicto su andadura después del título mundial conseguido hace unos meses y será cabeza de serie para la cita continental.

El primer encuentro oficial del combinado nacional en León sirvió también como estreno en España de Cadenas en su nueva responsabilidad -que compatibilizará con su experiencia en el Wisla Plock polaco- y como ayuda al CB Ademar, ya que la recaudación obtenida se destinará a las depauperadas arcas del club leonés.

Tan solo hizo falta que ajustara su defensa y exprimiese las múltiples virtudes que adornan a una plantilla mucho más profunda que la de su rival, para que los españoles mostraran claramente las diferencias entre ambos combinados.

A los "Hispanos" les costó entrar en el encuentro, demasiado previsibles en su juego y con escasa intensidad pero la calidad abrió la brecha. La segunda mitad tan solo sirvió para dar minutos a los menos habituales -Andreu, Mindegía o Montoro- y para intentar agradar al público con jugadas de fantasía.

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