25 de noviembre de 2011
25.11.2011

Un día con un sabor especial

El vigués Quique Costas, vinculado al Barcelona, vivirá el encuentro ante el Celta con el "corazón partido"

25.11.2011 | 09:33
Quique Costas (dcha.), junto a Luis Enrique en un partido del Barcelona. // FDV

Quique Costas vivirá mañana un día muy especial. El vigués, vinculado a la estructura técnica del Barcelona, tendrá durante el partido entre el filial azulgrana y el Celta, donde jugó en los años 60, el "corazón partido". Aunque han pasado muchos años desde su estancia en el conjunto olívico, no olvida aquella época y la compara con la actual por la numerosa presencia de canteranos en la plantilla, algo que para él "es una satisfacción tremenda".

Un espectador de excepción estará mañana en el Mini Estadi presenciando el Barcelona B - Celta, alguien que estará con el corazón partido por todo lo vivido en su larga trayectoria en el mundo del fútbol. Es el caso de Quique Costas (Vigo, 16-1-1947), exjugador del Celta (65-71) y del Barcelona (71-80), club al que todavía está ligado, ya que pertenece a la estructura deportiva, habiendo pasado por los banquillos de las categorías inferiores y llegando hasta el del filial. Por eso, la visita del Celta a la ciudad condal siempre es motivo de satisfacción para él, que reconoce que "tendrá el corazón partido" cuando el árbitre señale el comienzo del choque.
"Que pase lo que tenga que pasar, el Barça no tiene que demostrar nada, solo labor formativa, para el Celta es muchísimo más importante, suceda lo que suceda estaré contento", afirma.
Costas no pierde de vista al "equipo de su vida", al que le desea que esta sea por fin la temporada del regreso a Primera División. "Tiene equipo para ello, está haciendo una buena temporada aunque algo irregular. Después del partido ante el Deportivo, la gente que me encontraba me decía que había sido un encuentro de Primera", comenta.
Su puesto en el club azulgrana le permite estar al corriente de la actualidad azulgrana y del momento que viven jóvenes valores del conjunto catalán que han dado el salto al equipo filial esta temporada, como son Rafinha Alcántara y Gerard Deulofeu, los dos nombres que más suenan del rival céltico mañana.
El vigués le ve al segundo hijo de Mazinho un futuro prometedor. "Aún es juvenil y está jugando muy bien, además es un gran chaval, algo que es muy importante. Tiene una forma de jugar diferente a la de Thiago pero muchísima calidad, un gran futuro seguro porque está muy centrado", destaca.
En el banquillo del Barcelona B estará también otro viejo conocido de la afición del Celta, Eusebio Sacristán. Costas no ha perdido la posibilidad de charlar sobre el momento que está viviendo el conjunto vigués con el vallisoletano, con el que comparte charlas casi todos los días, ya que suele ser un habitual de los entrenamientos del filial azulgrana.
"Estuvimos hoy (por ayer) hablando mucho también con su ayudante (Carlos Hugo García Bayón, también excéltico), comentamos sobre la gente joven que tiene el Celta, una cartera importante, lo que me hacía recordar mis tiempos en Vigo, cuando debido a las penurias económicas no se podía fichar a gente de fuera y pusieron 7 ó 8 de la cantera y subimos a Primera. Estábamos gente como Manolo, Félix, Lito o yo. Por eso al ver ahora a tantos canteranos me entra una satisfacción tremenda", señala.
Sobre el partido de mañana, cree que será un choque con muchas alternativas, con un Barcelona B que ha conseguido estabilizar su situación tras un mal comienzo de temporada, algo que Costas achaca a la dificultad de trabajar sin un equipo fijo: "Faltaba mucha gente en pretemporada y lógicamente empezó mal, la Segunda es muy complicada pero se ha recuperado. Es un equipo con gente joven aunque muy irregular, capaz de lo mejor y de lo peor". Apunta, por último, un detalle que puede ser clave: la baja de Jonathan dos Santos, sancionado por acumulación de amonestaciones: "Es un jugador muy importante y pueden notar su ausencia porque estaba a un gran nivel".

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