23 de julio de 2011
23.07.2011

El Celta comienza con buena cara

Los de Herrera conquistan el Memorial Quinocho ante el Sporting de Braga, subcampeón de la Liga Europa

23.07.2011 | 03:27
Los jugadores posan con el trofeo que le acredita como ganador del "Memorial Quinocho". // Ricardo Grobas

El Celta conquistó el décimosexto trofeo Memorial Quinocho al vencer (2-1) al Sporting de Braga, en un partido en el que un precioso gol de Pillado puso la guinda a una buena actuación de los de Herrera.
El nuevo Celta poco cambiará del que finalizó sexto en Segunda y que durante la primera mitad del curso acarició el ascenso directo. Herrera confía en un dibujo de cuatro defensas, tres centrocampistas y tres atacantes. La línea media, con Oubiña, muestra un carácter más ofensivo, con dos hombres moviéndose por los costados y con más ayudas al tridente de ataque. En la primera parte fueron Alex y Toni los que ejercieron como escuderos del capitán.
El estilo permanece, con el gusto por el buen juego. Tener el balón es el primer objetivo de los de Herrera, que intenta ser más insistente en la presión, desde que el rival inicia la jugada. Y a pesar de las ausencias y de las incorporaciones –el juvenil Kevin, Toni y Bermejo, en la primera parte–, el Celta le plantó cara al Sporting de Braga, uno de los clubes más potentes de la Liga portuguesa, que lleva dos semanas más de preparación que los célticos para disputar en agosto las primeras eliminatorias de la Liga Europa, torneo en el que fue finalista el curso pasado. La única nota negativa para el público de Balaídos fue el no poder ver debutar a Natxo Insa, que arrastraba unas molestias en el tobillo.
Así, la ocasión más clara de gol en los primeros cuarenta y cinco minutos nació en un centro envenenado desde la izquierda de Roberto Lago, que De Lucas en carrera mandó por encima de la portería de Quim. Habían transcurrido tres minutos y el Celta ya mostraba el contragolpe que tan excelentes resultados le dio la temporada anterior.
En la campaña que se avecina, además, cuenta con la alternativa de Bermejo, un delantero centro de gatillo fácil y certero, que fija a los centrales y permite que se abran más huecos por las bandas, por donde De Lucas volvió a ser un incordio para los laterales.
El conjunto luso tardó veinte minutos en crear peligro ante la portería de Sergio, que peleará en igualdad de condiciones que Yoel por la titularidad. Los dos jóvenes canteranos tienen la responsabilidad de cubrir la baja de Falcón, uno de los más destacados guardametas de la categoría de plata el curso pasado.
Como había prometido, Herrera presentó otro once en la segunda mitad, en el que sólo repitió Sergio. Aunque aparecían muchas novedades –Oier, Gaffoor, Simón, Pillado y Jota– en la alineación, las incógnitas que podía presentar la misma se despejaron en cinco minutos. Los que tardó David Rodríguez en recibir un balón en el centro del campo, envíar un pase de treinta metros para Abalo, que corría por la derecha. El portero del Braga resolvió el lance con un penalti. ¡Milagro! Lo que no se habían atrevido a señalar en Balaídos durante la temporada pasada, se tradujo en la pena máxima que Joan Tomás convirtió en el primer gol.
Era el mejor remedio para olvidar el disgusto del último partido del curso anterior, el que los granadinos resolvieron desde los once metros. Sin la presión de aquel momento, Joan Tomás engañó a Marcos, que se lanzó a un lado, y golpeó con suavidad hacia el centro de la portería.
Desaparecían definitivamente los temores iniciales de Herrera por tener que enfrentarse a un rival de tanta entidad y con mayor rodaje. El Celta demostró que puede ser competitivo, tanto o más que la campaña anterior. Los de Herrera no se inmutaron cuando Henrique enganchó un centro desde la izquierda y su remate de cabeza. Tres minutos después, en el setenta, Pillado hizo buenos los pronósticos de Herrera con un remate con la izquierda desde 20 metros.

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