El cáncer ha arrebatado al deporte español su primer icono universal, Severiano Ballesteros, fallecido el viernes en su Pedreña natal a los 54 años de edad, un talento admirado en medio mundo mucho antes de la globalización, pero también ha puesto negro sobre blanco la dimensión de su leyenda, capaz de seguir abriendo informativos en cualquier idioma sin necesidad de muchas más palabras que éstas: "Ha muerto Seve".

Para comprobarlo, basta con echar un vistazo a las portadas de medios como el británico The Times ("Muere el glorioso Ballesteros"), el estadounidense The New York Times ("Muere el campeón Seve Ballesteros"), el francés Le Figaro ("Se apagó Seve, se apagó el arte"), el italiano Corriere della Sera ("Adiós a Ballesteros, grande del golf") o el argentino Clarín ("Murió Severiano, leyenda del golf").

Es abrumadora la lista de notables del deporte que han expresado su admiración por Seve y han hecho pública su consternación. "Nunca vi un jugador como él, fue un fenómeno", ha dicho Tiger Woods, el golfista que más pasiones ha suscitado desde la retirada de Seve en 2007.

Pero donde más conmoción ha causado la noticia ha sido sin duda en el Reino Unido, el país que vio ganar a Ballesteros su primer grande, el Abierto Británico, con solo 22 años, y el lugar donde nació la leyenda de "Seve", a secas, como se le conoce en el mundo anglosajón.

Así, The Independent le dedica una gran foto de portada, acompañada del texto: "Seve Ballesteros 1957-2011. La pasión, la gracia, los ardientes ojos...", y le llama "el golfista más carismático del mundo".

The Observer le define como "angélico" y dice que "llegó a los corazones de toda una generación". "Pasó por ese deporte como un coloso, aunque siguió siendo símbolo de una época pasada de inocencia y exuberancia. La mayoría de los golfistas son lobos solitarios, individualistas, pero Ballesteros era un auténtico hombre de equipo", destaca en sus páginas.

Sunday Times le reserva la portada y dos páginas enteras de su sección deportiva bajo el título de "El matador que conquistó nuestros corazones", y destaca que "era un genio capaz de golpes que eran para él de simple rutina y que otros ni siquiera hubieran podido imaginarse". Su biógrafo Lauren St John escribe en el mismo medio que "convirtió el golf en puro teatro, en puro arte".

The Sunday Mirror titula asegurando que "el golf echará de menos su sonrisa" y afirma que "Seve jugaba al golf con la mayor alegría y el máximo carisma", añadiendo que "todos le amaban porque jugaba al golf como nos gustaría jugar a todos".