Sin querer, el Celta sumó un punto en Huelva que le mantiene en la segunda posición, a un punto del líder, el Betis, y con uno más que el Rayo, aunque éstos tiene un partido pendiente. La noche pudo acabar peor para el conjunto vigués, pues el Recreativo dominó, tuvo muchas ocasiones e incluso jugó en superioridad los últimos minutos tras la expulsión de Roberto Lago. El gol de Michu, tras un córner, permite mantener invictos a los celestes por novena jornada consecutiva.

El Celta decidió esperar al Recreativo, al que le gustó la invitación de llevar la iniciativa porque ayer Carlos Ríos apostó por los pesos pesados de su plantilla para que sacasen al equipo del hoyo. Así, futbolistas curtidos en la categoría como Jesús Vázquez y Matamala se adueñaron del balón y buscaron los costados para intentar hacer daño. Tenían a Dani y a Acuña preparados con la escopeta. Y, por los costados, Rafita y Aitor eran puñales.

Malas noticias para el Celta, porque al rival le gustó el plan y se fue en busca de la victoria. El equipo de Herrera se arrugaba ante el inesperado potencial del rival, que encontró pronto la portería de Yoel.

El primero en crear peligro fue Dani, que a los trece minutos estuvo a punto de salirse con la suya en un remate ajustado al palo corto que el portero céltico despejó con el pie. Dos minutos más tarde, Roberto Lago rozó un autogol en un mal despeje. Acuña apareció a los dieciocho minutos pero su remate de espaldas le salió demasiado flojo.

Los celestes (ayer de negro) no supieron parar el aluvión, que los andaluces prolongaron hasta que a los veintisiete minutos llegó el gol anunciado: un despeje de la defensa céltica tras un saque de esquina le cayó al central Manolo Martínez, que enganchó una volea imparable desde fuera del área. No se lo creían los blanquiazules: se ponían por delante ante el segundo clasificado y con un gol de ´telediario´.

Sin balón y un centro del campo muy apagado, el Celta no encontraba los espacios necesarios para abastecer a David Rodríguez y a Aspas, la pareja de atacantes. Como se vio ante el Villarreal B y el Granada, el equipo vigués se siente huérfano en el juego ofensivo sin Quique de Lucas, al que una lesión muscular le ha impedido jugar los tres últimos encuentros.

El Celta había regalado el balón y la primera parte al Recreativo, que se fue al descanso convencido de que el rival no era tan fiero. Tenía en las manos la primera victoria de la temporada a poco que mantuviese el orden defensivo y el balón. El Celta sólo había visto la portería de Fabricio en jugadas a balón parado y sin llevar peligro.

Comienza a ser preocupante la poca aportación de López Garai y de Alex. El canterano se siente perdido tan orillado a la banda. El centrocampista vasco, por su parte, parece necesitar un descanso. Se le agotaron las baterías desde la gran actuación que realizó ante el Alcorcón.

A partir de esa victoria (3-0) y coincidiendo con la ausencia de De Lucas, el equipo vigués ha ido decayendo, como si los rivales le hubiesen descubierto la aguja de marear. Porque el paso por el vestuario no surtió efecto. Herrera tardó diez minutos en buscar soluciones y repitió la del partido ante el Granada: dio entrada a Michu por Alex.

Herrera volvió a acertar en el manejo del banquillo porque el centrocampista asturiano tardó nueve minutos en estrenarse como goleador esta temporada. Un córner de Trashorras lo cabeceó en plancha el ovetense.

Se le pudo escapar el punto en el último segundo pero Villar mandó el balón a las nubes.

Este Celta no necesita muchas ocasiones para marcar. No ha fallado en las diez jornadas.