La efectividad que ha alcanzado el Celta en el inicio de esta temporada tiene un precedente a principios de la década de los ochenta, cuando el conjunto vigués estableció el máximo número de goles a favor en Segunda División con 79. El récord se mantuvo vigente hasta hace un par de años, cuando el Hércules cerró el curso con 82 tantos.

El equipo de Herrera ha iniciado el campeonato de forma espectacular, después de un año de escaso acierto rematador, y va camino de romper todos los registros. En los tres primeros partidos ha sumado siete goles, lo que supone una media de 2,3 tantos cada noventa minutos.

De mantener esta efectividad, la cifra final se situaría en 96,6 goles, con lo que pulverizaría el récord que ahora ostenta el Hércules.

De esta forma, los célticos le devolverían la moneda al club que les privó en la temporada 2008-2009 del privilegio de ser los máximos goleadores de la historia de la categoría de plata.

Al gran rendimiento de David Rodríguez en los tres primeros encuentros (el toledano suma 4 tantos), se añade la aportación de dos de los cuatro fichajes del verano, Quique de Lucas y Joan Tomás, con un gol cada uno. El anotado por Abalo en Soria eleva a siete el total, que por el momento sólo superan el Betis, el Cartagena –ambos con nueve– y el Valladolid –con ocho–. Los célticos comparten la tercera plaza en el ranking de goles junto al Rayo Vallecano, la UD Las Palmas y el Girona.

La efectividad del conjunto de Paco Herrera contrasta con el escaso acierto que mostró la campaña pasada, en la que finalizó con 38 goles en 42 jornadas de Liga. En las tres primeras de este campeonato ya casi ha obtenido una quinta parte de la cifra anterior.

Los últimos máximos realizadores de Segunda han sido el Elche y el Rayo Vallecano, con 67 goles. Nada que ver, sin embargo, con el Celta que lideró la clasificación en el año 1982, que contabilizó 79. Su máximo goleador en aquella temporada fue Pichi Lucas, que sumó 27, convirtiéndose en el Pichichi de la categoría.

El delantero céltico sumaba en la tercera jornada de aquella Liga cuatro goles, los mismos que ahora lleva David Rodríguez. El toledano comparte con Calle, del Valladolid, la lista de máximos realizadores de la categoría de plata.

Hay que tener en cuenta que aquel excelente balance de tantos del Celta y de su ariete se produjeron durante un campeonato con veinte equipos en Segunda División, dos menos que en la actualidad.

Junto a Lucas destacaron sus compañeros Suárez y Del Cura, que acabaron la temporada con 15 tantos cada uno. El segundo de los citados tuvo un cierre de campaña espectacular, pues fue el autor de los cuatro goles que el Celta le marcó al Castilla en Balaídos. Tanto Lucas como Suárez celebraron en dos ocasiones un hat trick.

Aunque resta mucho campeonato, David Rodríguez y el Celta van camino de batir esas marcas, que sirvieron para que el Celta alcanzase el ascenso al concluir la campaña 1981-1982. Al delantero toledano le restan 24 goles para superar los obtenidos por Lucas; y el equipo de Herrera tendrá que anotar 73 en las 39 jornadas que restan para batir al grupo que dirigía Pavic.

Ángel Rodríguez: "Estoy asombrado de las goleadas que se están dando"

Algo está cambiando en Segunda División, una categoría que casi siempre se caracterizó por planteamientos tácticos defensivos y con escasa eficacia en el remate a portería. Sin embargo, este arranque de temporada está resultado espectacular, como destaca Ángel Rodríguez, segundo entrenador del Celta: "Estoy asombrado de la cantidad de goleadas que está habiendo, cuando la Segunda es una categoría en la que se practica un fútbol muy táctico e incluso defensivo".

El ayudante de Paco Herrera subraya los "resultados de escándalo de la última jornada", que se cerró con un total de 38 goles. Ello supone una media de 3,4 tantos por partido. "Son resultados muy complicados en Segunda División", advierte Ángel Rodríguez. "No es normal para la categoría que haya tanta abundancia de goles en estas primeras jornadas", añade.

Al técnico del Celta "le crea dudas" tal abundancia de goles, a lo que también contribuyó el partido que el Celta disputó en Balaídos ante el Córdoba, en el que se anotaron cinco (3-2).

Aparte del gran porcentaje de aciertos en el remate, Rodríguez habla del inicio de los equipos que ve con más posibilidades de luchar por el ascenso. "No es normal que un equipo que baje de Primera, como el Tenerife, lleve cero puntos en la tercera jornada".

Al referirse al próximo rival del Celta, el ayudante de Herrera destaca el ambiente que se vive en la isla ante el mal inicio del equipo blanquiazul. "Tenerife es una olla a presión, según me contaba estos días un amigo", explica Ángel Rodríguez.

Ante estos antecedentes, vaticina para el sábado por la tarde "un partido distinto, con una presión añadida. Si somos capaces de poder soportarla, eso jugará en contra de los intereses del Tenerife", sostiene el colaborador del entrenador céltico, al que el fútbol ofensivo que se está viendo en Segunda le tiene un poco desconcertado.