19 de abril de 2009
19.04.2009
Fórmula Uno

Fernando Alonso vuela sin gasolina

El piloto asturiano saldrá segundo descargado, sin el KERS y con la primera versión del difusor

19.04.2009 | 02:00
El Renault de Fernando Alonso traza una curva durante los entrenamientos.

La llamada desde la fábrica de Renault desencadenó el proceso que terminó con Fernando Alonso en la primera línea de la parrilla para la carrera de hoy por la mañana (8.00 horas, La Sexta). "Que preparen un avión", ordenó Flavio Briatore cuando supo que la primera versión del nuevo difusor estaba lista. La noche antes de salir a por un puesto en el orden de salida, los focos no se apagaron en el garaje de Renault. Trabajaron hasta las seis de la madrugada y le dejaron a Fernando Alonso un coche completamente nuevo. El asturiano sintió la responsabildad de tener en sus manos los desvelos de un equipo entero y, con el depósito descargado de gasolina, no falló. Pasó con solvencia a la tercera serie y con la menor cantidad de combustible de la parrilla se quedó a un par de décimas del Red Bull de Vettel. Segundo y primera línea para consumar el regreso a la zona noble.

Puede que sea por poco tiempo porque las previsiones sitúan la primera parada del asturiano en la novena vuelta. Sería normal que en Renault le colocasen los neumáticos más blandos desde el inicio para aprovechar su escasa duración durante el relevo más corto. Vettel debería detenerse un par de giros más tarde y Webber, justo a continuación. Ahí tendrían que aprovechar ambos Brawn el haber salido con mucho más peso. Pero el atrevimiento de Alonso puede tener mayor premio si sabe beneficiarse de la salida y abrir hueco en los primeros giros, mientras los neumáticos super blandos le permitan exprimir al máximo el rendimiento del monoplaza.

La noche en vela en el garaje de Renault tenía un único objetivo. Había que colocar la pieza recién aterrizada, una apuesta arriesgada pero necesaria para dar el salto de calidad que les pide su jefe de filas. Fernando Alonso llegó a primera hora y el R29 ya estaba listo, con el nuevo fondo plano rematado por un remedo del ingenio que lanza al estrellato a los coches de Ross Brawn. Con el nuevo difusor llegaron también cambios sustanciales en la suspensión y los escapes. El envite al doble o nada resultó perfecto y el asturiano saldrá desde la segunda casilla, de nuevo con la pista despejada ante sus ojos, por primera vez desde el Gran Premio de España 2008. El brillante Vettel (Red Bull) comanda el pelotón desde la pole y a los Brawn (Barrichello, 4º; Button, 5º) se les espera en los puestos de mando con máquinas que fueron más lentas del lo habitual ante las descargas de Red Bull y Renault.

Fernando Alonso afiló el R29 cuando ya nadie esperaba maravillas, menos después de que en la práctica matinal estuviera otra vez a la cola del pelotón. Es lo que tiene esta Fórmula 1 revestida de confusión. El Alonso que llegaba a China derrotado es capaz de salir a la carrera soñando con el podio. Y a Renault, que no se distingue por ser la escudería más rápida a la hora de aplicar la tecnología, le sale de miedo la solución de urgencia tras la luz verde a los difusores.

El asturiano voló mientras el mejor Ferrari se perdió en la espesura del pelotón (Raikkonen, 8º) y el peor, el de Massa, ni siquiera pasaba el segundo corte. Los rojos viven en una deriva técnica que arreglarán a base de dinero. Apartado su director de operaciones en pista, Luca Baldisseri, tendrán que seguir a la búsqueda de culpables.

En China los coches rojos dejan el kers de lado pero tampoco andan rápidos. Tampoco salen los tiempos en McLaren, errado el disparo inicial con el nuevo difusor, con Hamilton noveno y por primera vez esta temporada clasificado para la Q3. Un dato que desvela la miseria alrededor del vigente campeón.

Los planes en Renault llevaron a Alonso a salir sin el propulsor kers. Su resultado puede enterrar prematuramente el invento. Ayer sólo lo llevaban los McLaren y el BMW de Heidfeld. Todos más allá de la décima posición. Al asturiano le fue de perlas con el botón de la velocidad extra fuera de servico y con los 40 kilos que pesa el dispositivo repartidos según conveniencia por todo el coche para conseguir el mejor reparto de pesos. Vettel, el poleman, lo agradeció porque sabe que el asturiano no podrá repetir la salida meteórica de Sepang, cuando salió tercera de la melé tras la primera curva, habiendo partido noveno en la parrilla.

Trulli colocó sexto el Toyota y Rosberg se pegó a él con el Williams. Son, después de Brawn, la segunda clase en la dominante banda del difusor. A Alonso le colocarán el aliento en el cogote, mientras exprime su táctica prevista para una parada muy rápida. Por cierto, de Nelsinho Piquet, sin noticias.

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