24 de noviembre de 2008
24.11.2008

Arbitrajes de urgencia

El colegiado del Sporting-Sigüeiro acudió al partido ebrio y no pudo pitar el encuentro

24.11.2008 | 08:50

Los delegados de Sporting Estrada y Sigüeiro, equipos encuadrados en el Grupo 5 de la Segunda Autonómica, se vieron obligados ayer tarde a llamar de urgencia a los responsables arbitrales de Santiago para solicitar la presencia de un colegiado en el campo de Figueroa después de comprobar que "el trencilla" asignado por la federación para la cita hacía acto de presencia en el lugar con evidentes síntomas de embriaguez.

Los aficionados, jugadores y responsables del Sporting Estrada y Sigüeiro de Segunda Autonómica tardarán algún tiempo en olvidar las escenas vividas ayer en el campo de Figueroa. Poco antes de las cuatro de la tarde, hora fijada para el inicio del partido, el árbitro designado para dirigirlo se presentaba en las instalaciones deportivas con evidentes síntomas de embriaguez. "Llegó al campo dando bandazos y hubo que convencerlo para que no pitara el partido", asegura el delegado del Sporting Estrada. El colegiado, adscrito a la subdelegación de árbitros de Santiago, entró rápidamente en razón y reconoció que su estado no era el más óptimo para impartir justicia sobre un terreno de juego. De hecho, "el trencilla" protagonista del incidente ni siquiera llegó a vestirse de corto para la ocasión y en su abandono precipitado del lugar dejó atrás su bolsa de deportes, que anoche todavía permanecía a buen recaudo en el campo de Figueroa.

El sorprendente suceso -ninguno de los dos equipos jamás habían vivido antes una escena como esta- obligó a los delegados de ambos conjuntos a echar mano de sus teléfonos móviles para reclamar un colegiado dispuesto a pitar el encuentro. Tras varias llamadas a los responsables arbitrales de Santiago, Sporting y Sigüeiro consiguieron que el estamento arbitral localizase a un colegiado natural de Tordoia, Fernando Muiño Bello, que poco antes de las cinco de la tarde llegaba al campo de fútbol con la intención de arbitrar. El lamentable contratiempo previo al encuentro puso a prueba la paciencia de los espectadores, y también de los jugadores de los dos conjuntos, que tuvieron que aguardar una hora para poder disputar el encuentro.

La presencia del colegiado en las calles de A Estrada, instantes antes del partido, no pasó desapercibida para casi nadie. En una céntrica hamburguesería de la localidad recordaban como poco antes del choque, el árbitro y un acompañante, entraron en el local donde apenas permaneció 5 minutos. "Se le veía algo tocado", asegura el propietario del establecimiento que, sin embargo, tardó algún tiempo en saber que el cliente beodo al que atendió era el encargado de impartir justicia en el municipal de Figueroa.

Todos los implicados en el suceso coincidían en calificar lo sucedido como "increíble". Tanto los directivos del Sporting Estrada como el Sigüeiro instaron a las autoridades deportivas para que se lleve a cabo un sistema de selección arbitral más estrictos en las categorías autonómicas.

Aunque, la guinda de lo acontecido ayer en A Estrada la puso el indispuesto colegiado en su marcha, puesto que testigos presenciales del partido aseguran haberlo visto al volante de su coche cuando dejaba las dependencias del campo de fútbol. Otros lo disculpaban por su juventud, y no faltó quien aseguró que se trataba de un "buen árbitro" a pesar de lo sucedido. Al final, el resultado fue lo de menos porque, con todo, los de casa terminaron perdiendo por la mínima un encuentro que casi se queda sin juez árbitro.

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