23 de julio de 2008
23.07.2008
beijing 2008

Sueños teñidos de oro

23.07.2008 | 02:00
David Cal, ayer con la bandera española en el Salto de Saucelle, donde prepara la cita olímpica.

El gran reto de David Cal es proclamarse doble campeón olímpico en C-1 1.000 y 500

I.D.C./Redacción / Salamanca/Vigo
Vida monacal para lograr dos oros olímpicos. El piragüista David Cal se ha "encerrado" en la localidad salmantina de Salto de Saucelle para preparar en el río Duero la cita de Pekín, donde su máxima ambición es proclamarse doble campeón olímpico de C-1 en las distancias de 500 y 1.000 metros.
Está tranquilo. Eso dice y eso parece, aunque ante sí tenga una misión titánica. Desde los Juegos de Atenas, a los que acudió con 21 años, lleva cuatro años dedicado en cuerpo y alma al piragüismo para poder volver a subirse a un podio olímpico en Pekín.
El palista de Aldán, que además tendrá el gran honor de ejercer de abanderado del equipo olímpico español en la ceremonia de inauguración, es uno de los grandes favoritos a la gloria olímpica. No en vano su actuación en los Juegos de Atenas, donde cosechó un oro y una plata, ya no le permite ir de "tapado". Ahora es el gran favorito, el principal rival que todos tendrán vigilado porque saben que sus paladas valen oro. "Para mí es un honor ser el representante de los deportistas españoles", dijo ayer David Cal. "Me lo dijeron la semana pasada cuando estaba entrenando y, en un principio, estaba un poco descolocado, porque no contaba con ello", subrayó. "Al principio no teníamos pensado ir a la inauguración, pero ahora me hace mucha ilusión", añade.
A Cal, tan calmado y visceral, no le tiembla la voz a la hora de reconocer que sus objetivos son el primer cajón del podio en los Juegos. Él sabe lo que quiere y ya conoce el camino hacia la gloria. Y para eso se entrena tan duramente en Saucelle. No le teme al trabajo duro, y su gran afán era aclimatarse al calor que hará en China a partir del 18 de agosto -cuando comienza su competición-, condiciones que no podía encontrar ni en Pontevedra ni en Trasona (Asturias). "La primera semana me costó mucho aclimatarme, porque había mucha diferencia con Pontevedra. De hecho, a los seis o siete días sufrí una insolación, con fiebre y todo, pero me recuperé bien. Hubiera sido peor que me pasara en Pekín", comenta.
En Shunyi, subsede en la que se celebrarán las competiciones de piragüismo, la media de temperatura rondará los treinta y cinco grados, por eso, el medallista eligió el Salto de Saucelle (Salamanca), ya que posee un microclima similar al que se encontrará en China. "Aquí estamos con bastante calor, es una buena pista y contamos con tranquilidad para entrenar a gusto. Echo de menos tener un pueblo más grande al lado para dar una vuelta, pero hay bastante tranquilidad, que era lo que buscábamos", explicó.
Oro es la palabra que más repite el de Aldán, obsesionado con mejorar su actuación en Atenas, donde el botín había sido un oro y una plata. "Está muy difícil, pero depende de las condiciones. En principio vamos a por los dos oros, pero si lo hacemos bien y logramos dos bronces, estaremos contentos también", aseveró.
La presión tampoco le afecta. Su capacidad de abstracción es envidiable. "Si te entrenas bien y a gusto, lo único que queda es rematarlo en la competición. Si no lo haces así, es cuando entran las dudas y los nervios. Entrenamos todo el año bien y por eso estoy tranquilo", dice el abanderado.
"Queda un poco por afinar, ya que al principio de llegar aquí estaba un poco más pasado, pero con el entrenamiento que llevamos y con que cuides un poco la alimentación vale, no hace falta hacer dietas estrictas", enfatizó el palista, que dice que aún perderá algo de peso antes de desplazarse a Pekín.
Respecto a la canoa sobre la que intentará mejorar los resultados de Atenas, Cal matizó que se cambiaron "algunas cosas, más bien pequeños retoques, aunque, al fin y al cabo, es muy similar, ya que no fueron cambios muy drásticos. La canoa mejoró". En la canoa de Nelo remará hacia el oro.

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