10 de julio de 2008
10.07.2008

Óscar Pereiro: Susto y quinto control

10.07.2008 | 10:18

La caída de Valverde no ha pasado de un susto, afortunadamente. En su momento todos nos alertamos bastante, pero por fortuna no ha sido nada. Yo estaba a diez kilómetros de la caída y cuando llegaron ya vi que Alejandro estaba bien y se pasó toda esa incertidumbre inicial. Fue mala suerte, porque esta fue la típica etapa tranquila, sin tensión y en la que lo único reseñable es esta caída.

La etapa ocurrió sin mayores sobresaltos porque el viento no sopló demasiado, sino la historia hubiera sido otra. Con más viento el pelotón hubiera estado más tenso, y no habría ni tiempo para la relajación. Pero al no soplar demasiado los sprinters iban abriendo hueco y eso te permite ir un poco más tranquilo. Eso se agradece en una etapa como esta, que era la más larga del Tour, porque con viento y presión hubiera sido más difícil de superar.

Hoy afrontamos la primera toma de contacto con la montaña, en realidad ya hemos tenido algo de montaña antes de la crono, pero como ya he dicho en alguna ocasión este es un Tour atípico.

La etapa de mañana no será decisiva. Habrá gente que pierda tiempo, pero yo creo que las diferencias van a ser de segundos. Incluso me atrevería a decir que hasta los dos últimos kilómetros llegará un grupo bastante grande. Este acercamiento servirá también para que el pelotón se vaya relajando y para que muchos vean ya a lo que pueden aspirar realmente.

El día de hoy tuvo otro sobresalto, el quinto control sanguíneo al que me someten desde que empezó el Tour. Cinco de cinco, todo un pleno. Me parece una falta de respeto total. No puede ser que haya 180 corredores en el pelotón y que tengamos que pasar el c control siempre los mismos. Pero es así y hay que asumirlo. Ellos tienen su forma de pensar sobre esta historia y lo hacen a su manera, pero deberían de entender el trastorno que supone para nosotros, porque retrasa nuestra llegada al hotel. Hace que tenga que haber un coche esperando por nosotros, no podemos ir duchados en el autobús con el resto de compañeros y ya llegamos tarde al masaje con el fisioterapeuta. No sé cómo hacen ese "sorteo" pero me parece raro que el ganador de la etapa no lo pase, creo que deberían ser un poco más rotativos, pero esto es lo que hay. O esto, o para casa.

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