La vuelta de Oubiña es de vital importancia para un Celta de Vigo renqueante en la medular, habida cuenta de que Pablo García no puede jugar el partido por sanción (y porque una cláusula en su contrato de cesión por parte del club blanco lo impide) y de que el otro pivote titular, Iriney Santos, también está en plena fase de recuperación.

Ayer el jugador brasileño aseguraba, pese a todo, que sus sensaciones eran "buenas" y su intención la de jugar; Hoy su entrenador ha dicho que el futbolista "tendrá la última palabra", por encima del parte médico.

"Si tiene sensaciones positivas y asume el riesgo su palabra será la ultima. Tampoco estamos como para descartar nada. En cualquier caso el riesgo debe ser controlado".

La vuelta de Contreras también es importante, pero menos, ya que Vázquez, tenía garantizada una pareja de centrales con Lequi y Yago.

En cualquier caso Vázquez se lamentó de que la situación del equipo esté "un poco cogida por pinzas" ya que a estos problemas se unen las molestias del central Tamas (concentrado con selección) en el pubis.