Las pupilas de Mar Sanromà volvieron a quedarse ancladas en su techo mundialista y se quedaron, al igual que en Barcelona 2003, a las puertas de la lucha por las medallas. El combinado nacional se puso por delante en el marcador en el primer cuarto (1-3), pero la reacción americana en los dos siguientes, con un parcial de 7-0, fue un obstáculo insalvable para las españolas.