Los frascos fueron encontrados en una zona común del hotel Parkview de Melbourne, un establecimiento en el que se alojan waterpolistas estadounidenses y australianos y en el que también estuvo hospedado personal de la Fórmula Uno con motivo del pasado Gran Premio de Australia.

Según ha informado la ASADA mediante un comunicado, "las ampollas han sido examinadas y se ha determinado que no contienen ninguna sustancia prohibida por el código mundial antidopaje".

Simon Tidy, portavoz de la ASADA, ha asegurado, además, que "no existen evidencias sobre la utilización de sustancias prohibidas por parte de ningún deportista ni tampoco que se hayan vulnerado las leyes antidopaje".

Sin embargo, en una pequeña caja en la que se guardaban las ampollas se han encontrado trazas con la presencia de "benzoylecgonina", un metabolito de la cocaína, una sustancia prohibida, según recoge el código de la Agencia Mundial Antidopaje (WADA).

"Como desde ASADA no existen evidencias, por el momento, de que se hayan violado las reglas antidopaje, trasladaremos toda esta información a la WADA y, por cortesía, a los organizadores de los Mundiales de Natación y del Gran Premio de Melbourne de Fórmula Uno, ya que competidores de estos dos deportes se han hospedado recientemente en ese hotel", dijo el portavoz de ASADA.